lunes, 9 de septiembre de 2013

La Colombia de Alvaro Uribe Velez, un país fallido, patas arriba……sin futuro


Extenso debate y oposición ha generado el plan de justicia transicional propuesto por el gobierno de Santos, con ocasión del proceso de paz en curso y las posibles alternativas de reinserción a la sociedad y actividad  política para los guerrilleros de las FARC. Quienes se oponen reclaman que al menos los comandantes de las FARC deben pagar cárcel por los crímenes cometidos a lo largo de los 50 años de lucha armada. Estos opositores no mencionan para nada los crímenes cometidos por la contraparte del conflicto, el estado colombiano y su aparato militar y paramilitar, los cuales incluso según el estudio más reciente patrocinado por el propio gobierno da cuenta de que el mayor número de víctimas (casi el 70%) fueron causadas por las acciones violentas del aparato militar estatal y paramilitar.

Frente a esa lógica, como podría esperarse que los opositores del proceso de paz pidan que la justicia también condene a los poderosos barones y mercaderes de la guerra, quienes en últimas son quienes han alimentado, perpetuado, agudizado y usufructuado el conflicto colombiano.  Por el lado estatal, podríamos decir que prácticamente todos los gobernantes han sido artífices y beneficiarios del conflicto colombiano; pero tal vez el más célebre de todos los que aun esta vivos sea el ex presidente Álvaro Uribe Velez.

La historia y prontuario de este nefasto ex presidente es conocida ampliamente no solo en Colombia sino en el mundo entero. De hecho, tal vez más conocida y entendida a nivel internacional que dentro del país.

Y tal vez a eso se deba que ante cualquier intento de investigar o judicializar a este nefasto ex presidente, una gran mayoría del pueblo colombiano salga inmediatamente a defenderlo y absolverlo de tajo.

Qué futuro puede tener un país en el que criminales como Uribe son intocables para la justicia, aun frente al sinnúmero de incontrovertibles evidencias que lo comprometen no solo como artífice y promotor de la guerra sino como autor y determinador de innumerables crímenes, masacres, delitos de narcotráfico, asociaciones con paramilitares,….para no mencionar los centenares de delitos de corrupción como gobernador, congresista, director de la Aerocivil, alcalde; y finalmente (para tragedia nacional), como presidente de la Republica.

Peor aún, qué futuro puede tener un país en el que quienes resultan judicializados (y si no condenados, si desprestigiados y repudiados socialmente, o incluso asesinados) son los que se atreven a denunciarlo públicamente o en los tribunales, incluyendo jueces, magistrados quienes para el efecto han investigado y hecho acopio de voluminosos expedientes de pruebas contundentes que incriminan al narco expresidente Uribe en los más horrendos crímenes cometidos en la historia del conflicto en Colombia.

Una vez más se revela que Colombia es un país fallido, un país patas arriba, en el que conceptos y principios de moral, racionalidad, justicia y lógica no tienen cabida. Es lo que se está evidenciado en estos días con ocasión de la solicitud por parte de un magistrado de Justicia y Paz de Medellín, para que se abra investigación penal contra el narcoparaco Uribe por sus nexos con grupos paramilitares.

Ni siquiera permitieron que el país entero conociera a cabalidad los fundamentos jurídicos de la solicitud hecha por el magistrado, cuando ya los medios prepago serviles al establecimiento (y por añadidura al narcoparaco Uribe) estaban bombardeando a sus audiencias con la consabida propaganda en defensa de su patrón, entrevistando a su abogado defensor y a otros celebres defensores políticos, difundiendo y amplificando la burda verborrea que el propio expresidente envía a través de Twitter; todo con un propósito pre determinado: absolver de tajo política y socialmente al narco ex presidente, y desacreditar la denuncia y petición hecha por el valiente magistrado Ruben Dario Pinilla.  Magistrado, a quien por lo demás, con la desfachatez más aberrante, le han anunciado que lo denunciaran penalmente por injuriar y calumniar al “honorable” narco expresidente.

De hecho la reacción inmediata de Uribe, como de costumbre, fue salir a declarar que “las denuncias del magistrado atentan contra su “honra y buen nombre”.



La pregunta inmediata que cualquier persona decente se hace asi mismo es: ¿acaso un criminal puede decir que tiene honra y buen nombre?

Pero este criminal, con un cinismo que raya en lo patológico, no solo reclama tener honra y buen nombre, también reclama justicia y hasta amenaza a quien lo denuncia; y pero aun, profundiza el odio y la violencia entre los colombianos….
    
Según sus defensores, que realmente son sus cómplices, el nefasto expresidente es el único de la familia Uribe Velez y parentela cercana que no se dejó seducir por el narcotráfico y paramilitarismo, a pesar de estar rodeado de ello desde su infancia: su padre, un viejo narcotraficante reconocido dentro del clan de los Ochoa y sus parientes cercanos los Escobar Gaviria; su hermano Santiago, creador y jefe de grupos paramilitares en la región de Yarumal; su primo el ex senador Mario Uribe, condenado por patrocinador y socio de los paramilitares; su ex cuñada y sobrinas, reconocidas narcotraficantes; para solo mencionar algunos de sus respetables, impolutos familiares.

Para no dejar de mencionar a algunos de sus más celebres “buenos muchachos” quienes  lo acompañaron en sus distintos cargos públicos: Pedro Juan Moreno, Ex secretario en la gobernación de Antioquia y luego asesor No. 1 en la presidencia, a quien por saber demasiado y amenazar con hablar, lo asesinaron; su entrañable amigo y condecorado general Rito Alejo, procesado por asociación con Paramilitares; Jorge Noguera, su ex jefe del DAS, condenado a 40 años por determinador de asesinatos cometidos por paramilitares; María del Pilar Hurtado, también ex jefe del DAS, a quien tiene asilada en Panamá para que no hable; Salvador Arana, ex gobernador y su ex embajador en Chile, condenado por asesinatos selectivos y masacres cometidas por paramilitares en Sucre; etc., etc., etc.,…….


Todo esto le hace cambiar a uno la idea de que Colombia es un país fallido….Un pais que en lugar de reclamar que se haga justicia y apoyar y pedir proteccion para el valiente magistrado de Medellin, se dedica a diundir, amplificar y comentar positivamente la basura que usa Uribe para defenderse, es en realidad un País de Mierda!

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