lunes, 14 de julio de 2014

Las celebraciones en Colombia continúan…..Ya sin mundial de futbol, la celebración es ahora por llegada de Starbucks. Increíble pero cierto!!



No es fácil digerir la enfermiza reverencia e idolatría que profesa la inmensa mayoría de colombianos por todo lo extranjero.  Las celebraciones por la llegada de la multinacional Starbucks a Colombia es solo una muestra más de ese estado de servilismo con lo extranjero, y de desprecio o subvaloración de lo nacional.

Su ignorancia de lo que realmente ocurre fuera de Colombia no les permite anticipar que esa multinacional terminará no solo obligando a cerrar muchas de las cafeterías de barrio donde abrirán sus nuevas tiendas, sino absorbiendo, si no también obligando a cerrar, las tiendas Juan Valdez.


Starbucks es una multinacional que a Julio 12, 2014 tenía 23.187 tiendas alrededor del mundo (64 países), ingresos anuales de $14,9 billones de dólares (14.900 millones),  y abre aproximadamente 7 nuevas tiendas cada día. Como lo hace?!!

Luego que ha logrado penetrar los mercados de nuevos países y ha posesionado sus primeras tiendas, preferiblemente en zonas de clase media alta, inicia un plan agresivo de expansión a lo largo y ancho del país, cual epidemia mortal, adelantando minuciosos análisis de mercadeo en todo tipo de vecindario, y de todos los estratos.
 
Sus “minuciosos” análisis son en ultimas muy sencillos. Se limitan a identificar cafeterías locales y tradicionales, estratégicamente ubicadas y que por lo mismo ya tienen una clientela establecida; y esos son los puntos que escogen para abrir sus nuevas tiendas. Pero no se confundan, el plan no es abrir una tienda Starbucks en el mismo vecindario o cuadra para hacerle competencia a la cafetería local ya establecida. NO, su plan es sacarla del vecindario, obligarla a que cierre. Y para eso cuentan con una chequera muy abultada en dólares, de la cual giran millones en sobornos a los dueños de las casas o edificios que arriendan los locales donde funcionan las cafeterías locales, como mecanismo de presión para que terminen los contratos de arrendamiento con los dueños de los negocios locales. Se han denunciado incluso casos en los que Starbucks paga abultadas sumas mensuales o anuales a todos los propietarios de casas de cuadras enteras para que no arrienden sus locales a negocios que les hagan competencia.

Introducimos aquí el término “negocios locales” porque  no son solamente las cafeterías las que son sacadas del vecindario sino también cualquier otro tipo de tienda o negocio que tenga la mala suerte de estar estratégicamente ubicado en la cuadra o vecindario donde Starbucks quiere abrir una tienda. En el caso colombiano, esos negocios pueden ser una miscelánea, una pequeña tienda de víveres, un pequeño almacén de ropa, un restaurante, una peluquería, etc. De esta táctica mezquina no se salvan ni los que tienen sus negocios en sus propias casas. Si el sitio es el que Starbucks determina es el perfecto para una de sus tiendas, a esos propietarios también los presionan mediante ofertas de compra tentadoras para que les vendan sus inmuebles; con el daño colateral de que una vez la nueva tienda Starbucks es instalada,  el decaimiento en las ventas de las demás cafeterías del vecindario será insostenible y en algún momento también se verán forzadas a cerrar.

Y de las condiciones laborales ni hablar.  En Norte América y Europa a sus empleados los llaman “Asociados” (Associates, en Ingles), para crear la percepción entre sus clientes de que sus empleados son tratados de manera muy especial y que ellos se sienten parte de la multinacional. Pero la verdad es muy diferente, de hecho totalmente opuesta a su propaganda comercial.  Les pagan salarios de míseria, aún para los estándares de países desarrollados; los explotan haciéndolos trabajar horarios extendidos, sobrecargados  y con mínimos descansos; les toca pagar los mismos precios elevados por los productos que consumen en las tiendas donde trabajan; los discriminan; y los beneficios sociales como prestaciones, seguro de salud, etc., son los más limitados dentro del mercado corporativo, equivalentes a los también sobre explotados empleados de Wal-Mart.
  
Para no mencionar la calidad y precios exorbitantes de los productos que venden. El café por ejemplo, es catalogado como el peor café del mundo por su sabor penetrante de lo chamuscado que es, tanto que millones de personas no se refieren a sus tiendas como Starbucks sino como “Charredbucks”. “Charred” es la palabra en inglés para describir algo chamuscado, quemado, carbonizado. Pero eso no le importa a Starbucks dado que el café es chamuscado  a propósito. De hecho, el café negro, o tinto como se toma en Colombia, no es muy consumido en Norte América. La inmensa mayoría lo consume mezclado con montones de leche y otros endulzantes, cremas y cualquier cantidad de químicos que Starbucks le agrega a todos sus variados y “exóticos” (toxicos) productos: lattes, cappuccinos, macchiatos, frapuccinos, café mochas…….

De ahí que el café entre más fuerte y amargo, pero por lo chamuscado, mucho mejor. Tienen que agregarle muy poco para imprimirle el sabor a café a toda la basura de productos que son los que realmente constituyen la fuente de los abultados ingresos de Starbucks. Y decimos basura de productos porque eso es lo que son. Ni siquiera el café negro se salva de la manipulación para hacerlo más adictivo.  Le añaden un químico llamado acrylamide, el cual no solo incrementa el poder adictivo sino que es un reconocido cancerígeno. A lo cual se suma la inmensa variedad de aditivos artificiales, endulzantes transgénicos y otros químicos que le agregan a todos los productos estrella de sus tiendas, algunos de los cuales ya fueron mencionados atrás.

No es por aguarles la fiesta a los colombianos pero Starbucks es una multinacional cuestionada por millones de personas y organizaciones de consumidores alrededor del mundo; de hecho, cientos de miles de personas se unen cada día a campanas de condena y rechazo a sus corruptas prácticas comercialices y laborales, asi como al boicot  directo de sus tiendas.
  
Entre las cuestionadas prácticas comerciales hay que mencionar la explotación y saqueo que hacen en países de Africa (para mencionar solo una región) donde controlan incluso el cultivo y producción de café y a los campesinos, además de haberles arrebatado sus tierras, les pagan sueldos de centavos de dólar por día.

Pero esto obviamente tampoco será conocido por la inmensa clientela de borregos arribistas que les espera  en Colombia.  Tal vez despierten de su letargo mental y servilismo con lo extranjero cuando la caficultura colombiana, otrora orgullo nacional, sea también controlada totalmente por la criminal multinacional Starbucks.



  
Con las redes sociales, la campaña en contra de Starbucks se está extendiendo rápidamente en el mundo entero. A continuación, solo una muestra de lo que se discute en Twitter. 



















domingo, 6 de julio de 2014

A propósito de la reciente visita de Blair a Colombia, un hecho para destacar o un insulto a los colombianos


Con todo y la histeria que despertó el mundial de fútbol, la reciente visita a Colombia del ex primer ministro Británico Tony Blair no paso del todo desapercibida. Por supuesto, los medios serviles del establecimiento no podían dejar de registrar su visita a Cartagena con ocasión de la “cumbre de la tercera vía”, resaltando lo importante que es para el país su visita y lo significativos que son sus “aportes” para el diseño de un nuevo desarrollo económico y el proceso de paz.

Tiene que ser un medio internacional, precisamente del propio país de origen de Blair, el que tenga que contarles a los colombianos quien es realmente este oscuro personaje: un oportunista politiquero que encarna la corrupción y la guerra.

Lean a continuación lo que un columnista del diario británico The Guardian, escribió sobre Blair, precisamente durante los días en que era homenajeado en Colombia por el gobierno de Santos, y por una inmensa mayoría de colombianos.

Tony Blair encarna corrupción y guerra. Debe ser removido

Por Seumas Milne
The Guardian, Wednesday  July 2, 2014

Desde que el primer presidente democráticamente electo de Egipto fue derrocado hace un año mediante un golpe militar, el país ha sido sometido a una represión brutal y prolongada. Más de 2.500 manifestantes - la cifra real es probablemente mucho más alta - han sido asesinados a sangre fría en las calles por las fuerzas de seguridad. Por lo menos 20.000 han sido encarcelados.

Más de 1.000 activistas políticos han sido condenados a muerte. La tortura es rampante, las libertades básicas son suprimidas. Tres periodistas de Al Jazeera fueron encarcelados el mes pasado por "difundir noticias falsas". El golpista egipcio, el general Abdel Fatah al-Sisi, es ahora presidente gracias a un apoyo del 96% en una falsa elección realizada luego de que la Hermandad Musulmana de su predecesor Mohamed Morsi fuera prohibida.

Pero este es el régimen que Tony Blair, enviado de paz para el Medio Oriente por el "Cuarteto" de los EE.UU., la ONU, la UE y Rusia, ha elegido para asesorarlo sobre "reformas económicas", como parte de un programa financiado por los Emiratos Árabes Unidos. El ex primer ministro británico ya había declarado el golpe de estado que derrocó al gobierno legítimamente elegido como el “rescate absolutamente necesario de una nación".

El entonces estrella del Nuevo Partido Laboral está ofreciendo ahora "cualquier ayuda que pueda" con el fin de lograr apoyo financiero internacional para la dictadura egipcia. Obviamente, el hombre cuyas opiniones sobre todo lo que tenga que ver con Europa y el Islam son regularmente solicitados por los medios occidentales, no está en esto por "beneficio personal" ni esta entre sus planes "hacer dinero a costa de Egipto".

Sin embargo, la clave está en las "oportunidades de negocios" a las que sus empleados se han referido en privado, tanto en el Golfo como en Egipto, como abiertas para aquellos que participen en el fortalecimiento del régimen de Sisi. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos están manteniendo a flote a Egipto porque consideran a los Hermanos Musulmanes como una amenaza mortal para la supervivencia de sus autocracias.

El fondo soberano de Abu Dhabi ya le está pagando a Blair más de 1 millón de libras al año. Tal como un cercano ex asociado personal de Blair lo plantea, "se ha logrado un gran trato", que "combina una batalla existencial contra el islamismo y oportunidades de negocios bastante apetitosas a cambio de la promoción persuasiva que le proporcionó a George Bush sobre Irak". De ahí que no seria extraño que Blair este preparando abrir una oficina en los Emiratos Árabes Unidos.

Por supuesto, Blair ha hecho dinero de un sinnúmero de otros regímenes represivos desde que dejo su oficina como primer ministro, desde Kazajstán y Kuwait hasta Colombia -  asi como también con bancos y multinacionales. Su trabajo para Nursultan Nazarbayev, el dictador de Kazajstán, un país rico en petróleo, le permitió ganar 13 millones de dólares, sin importarle que el régimen tomaba medidas represivas contra las libertades civiles.

Pero ser cómplice de Sisi en nombre de los gobernantes del Golfo, quienes de hecho son duramente represivos, rompe nuevos esquemas. El régimen egipcio no es sólo autocrático. Su presidente derrocó, al estilo Pinochet, un gobierno elegido democráticamente, con el consecuente baño de sangre al igual que en Chile.

Egipto también es fundamental en el conflicto del Medio Oriente, y su gobierno es en efecto un aliado de Israel. El conflicto de intereses entre el trabajo de Blair con los dictadores regionales y su papel como enviado de paz para el Medio Oriente - descrito por líderes palestinos como inútil o simplemente de hacer eco de las exigencias de Israel - es tan extremo que raya en lo surrealista.

Blair es el político que encabezó la invasión de Irak sobre la base de afirmaciones completamente falsas a expensas de por lo menos medio millón de muertos, trajo a al-Qaida al país e incubó el virus sectario que hoy lo está despedazando, al tiempo que convivía con la tortura y el secuestro - y es el mismo político que no sólo continúa propugnando por encender en llamas aun mas la región, sino que llama a que el fuego se propague en nuevas guerras e intervenciones.

Hasta el día de hoy Blair defiende la invasión de Irak sobre la base de que por lo menos el dictador Saddam Hussein fue removido del poder, al tiempo que utiliza su fama internacional para promocionarse a sí mismo con otros dictadores y así acumular grandes ganancias que ahora se estiman en alrededor de 20 millones de libras al año.

El apoyo del Occidente a las tiranías árabes fue un factor crucial en el incremento del terrorismo al estilo al-Qaida, y ahora su connivencia con el derrocamiento de un gobierno democrático islamista en Egipto le esta dando una nueva oportunidad de vida en toda la región, incluyendo en Irak.

Respaldado por el eje reaccionario del Golfo - cuya influencia maligna, lubricada con petróleo, se siente en todo el establecimiento británico - Blair es ahora el principal portavoz internacional en la misión de mantener la arrogancia imperial occidental y la supresión de la democracia en el Medio Oriente, todo disfrazado como una lucha contra el islamismo.

Blair también viene a ser el referente de la corrupción en el corazón de la vida pública británica. Lo cual no quiere decir que haya hecho algo ilegal. Y no se trata sólo de sus inmensos  ingresos, las siete casas, el anticipo de 2 millones de euros con JP Morgan o el mercado de influencias y apoyos a gobiernos autoritarios corruptos - todo basado ​​en los contactos que construyó como líder político británico electo.

Blair también jugó un papel crucial en la corrosión de las instituciones públicas en su país, ya que la privatización del Nuevo Partido Laboral y  la sobrecarga de burocracia en la Ciudad aceleró la colonización corporativa del gobierno y las puertas giratorias que ofrecen trabajos muy bien pagos en el sector privado a políticos y funcionarios públicos en las industrias a las que previamente regulaban.

Los conservadores de David Cameron, quienes tienen sus propias relaciones íntimas con las autocracias del Golfo, ahora han llevado ese proceso aún más lejos, su dependencia en los financistas y multimillonarios de la ciudad puso al descubierto un séquito que donó 5 millones de libras al partido en una sola cena de recaudación de fondos el verano pasado.

Pero Tony Blair encarna la puerta giratoria en una escala global. Una vez que los primeros ministros saben que pueden llegar a ser ricos si juegan bien con las compañías y gobiernos, eso se convertirá en un hábito. La "reforma económica" que Blair presionará para Egipto, sin duda, involucrará un tipo de privatización y desregulación que enriquece a sus patrocinadores pero que resulta muy desastroso para el pueblo. El impacto sobre el legado del Nuevo partido Laboral que tanto preocupa a sus aliados no podría ser más claro.

Para el resto de nosotros, el enriquecimiento personal de Blair por su trabajo con las multinacionales y las dictaduras ha degradado la oficina del primer ministro. Para deshacer el daño será necesario un cambio profundo en la dirección política. El propio Blair nunca se librará de las demandas para que sea condenado por crímenes de guerra - incluso si el sistema está fuertemente cargado en su favor.

Pero su continuo papel como enviado de paz para el Medio Oriente es un escándalo y un insulto para los pueblos de la región.  Blair debe ser despojado de cualquier autoridad pública que quede. Su remoción es ahora una necesidad moral y democrática.

lunes, 30 de junio de 2014

Actuales comandantes de las fuerzas armadas y ejército de Colombia, principales determinadores de las ejecuciones extrajudiciales (“falsos positivos”)


El siguiente artículo fue publicado en su versión original en Inglés en el website de NACLA, y es a su vez una versión resumida del más reciente informe sobre los “falsos positivos”, elaborado por la organización internacional “Fellowship of  Reconciliation”, FOR.

Como era de anticipar, este informe tuvo una mínima difusión en la “gran prensa” colombiana; de hecho le dieron (y le siguen dando) mas difusión y amplificación a las burdas y patéticas  reacciones del general Lasprilla, comandante del ejército, en respuesta a las serias revelaciones que hace el informe de FOR.

Peor aún, con la histeria del mundial de futbol, las revelaciones sobre la participación directa de los actuales comandantes del ejército y de las fuerzas armadas en los horrendos crímenes estatales denominados “falsos positivos”, con seguridad ya ni siquiera resuena en la memoria de los colombianos.

A esa galería histérica ni siquiera le despertará un mínimo de remordimiento  ver a esos criminales en televisión junto a su comandante en jefe (o títere?) Juan Manuel Santos, celebrando los goles de la selección Colombia en Brasil.

Ojala este artículo despierte esa insensibilidad y silencio complice…………… 



"Guerrilleros muertos en combate" y la persistente impunidad en el ejército colombiano 

por John Lindsay-Poland

En un foro publico en el departamento del Huila el pasado mes de Enero, unas madres contaron las historias de sus hijos asesinados por las fuerzas armadas colombianas siete años atrás. El hijo de Amparo Peláez había terminado recientemente el servicio militar y trabajaba descargando bultos de papa; él y un amigo habían ido al mercado y jamás regresaron. Al día siguiente fue declarado por el ejercito como “guerrillero muerto en combate”.

Transito Sarria habló de su hijo Joselo de 28 años, quien trabajaba como conductor y una mañana le prometió que le llevaría el desayuno a su trabajo, pero nunca llegó. Un hombre la llamó por teléfono, se burló de ella, y le dijo que chequeara la morgue, donde posteriormente encontró el cuerpo de su hijo. El ejercito dijo por la radio que habían matado a un criminal.

Andrés Duarte regresó al pueblo de Gigante, Huila con su madre una tarde en Abril del 2007. Mas tarde salió a jugar billar y jamás regresó. Al siguiente día, el teniente coronel Jaime Lasprilla Villamizar [hoy comandante del ejército] declaró que Duarte había sido otro “guerrillero muerto en combate”, junto con otros cuatro.


Todos estos asesinatos eran conocidos como “falsos positivos”: homicidios de civiles inocentes cometidos por soldados, a quienes declaraban como guerrilleros o criminales y promocionaban como éxitos operacionales del ejercito. Entre el 2000 y 2010, 5.763 homicidios han sido investigados por la procuraduría general o documentados por organizaciones de derechos humanos. Durante los últimos años he estudiado el contexto de esta violencia con base en información sobre ejecuciones extrajudiciales y su relación con la ayuda del ejercito de EE.UU. compilada por la Asociación para la Reconciliación (En Ingles, Fellowship of Reconciliation, FOR) y la Coordinización Colombia-Europa-Estados Unidos. Aunque el numero de “falsos positivos” ha disminuido considerablemente como resultado de la indignación local, nacional e internacional, estos asesinatos continúan siendo importantes por varias razones.

Primero, el hecho de que tantos asesinatos hayan ocurrido durante un periodo en el que la cooperación de Estaos Unidos fue masiva, plantea la pregunta sobre el impacto que esta ayuda militar  tuvo en el respeto por los derechos humanos por parte del ejército colombiano. Estados Unidos entregó 5,7 billones de dólares (5.700 millones de dólares) en ayuda militar y policial a Colombia entre 2000 y 2010. Desde el 2002 hasta el 2008, muchos más colombianos han sido registrados como beneficiarios de entrenamiento militar y policial en Estados Unidos que de cualquier otro país – aproximadamente uno de cada siete soldados o policías extranjeros que recibió entrenamiento militar en Estados Unidos durante ese periodo era colombiano.

Oficiales del Pentágono y el Departamento de Estado de Estados Unidos elogian el desempeño de Colombia, citándolo como un “exportador de seguridad” y de ahí que financian programas de entrenamiento por parte de colombianos a fuerzas policiales de otros países. La ayuda militar y policial de Estados Unidos alrededor del mundo ha crecido cinco veces desde 2001, alcanzando  $25 billones en 2012; no obstante, no se ha hecho ninguna evaluación formal de los resultados de esa ayuda en términos de derechos humanos. El caso colombiano es fundamental para entender esos resultados.

Segundo, oficiales militares que comandaban las unidades militares en los que ocurrían los crímenes llamados “falsos positivos” continúan ascendiendo profesionalmente. Entre 2006 y 2007, cuando Jaime Lasprilla era comandante de la novena brigada del ejército en el Huila, ocurrió una serie de asesinatos extrajudiciales; no obstante, en Febrero de este año, ya como mayor general, fue nombrado por Juan Manuel Santos como comandante del ejército colombiano.

Tercero, la aplicación de justicia por los abusos militares es un asunto complicado en las negociaciones que se desarrollan en La Habana entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC con miras a terminar un conflicto armado de 50 años. Los líderes de las FARC exigen una solución que no incluya ir a la cárcel, y el ejército por su parte espera un tratamiento similar.

Finalmente, ha habido poca aplicación de justicia en la mayoría de estos crímenes. En 2013, solo el 13% de los más de 5.763 asesinatos de civiles por parte de las fuerzas armadas colombianas han concluido en un juicio o en sentencias – aunque es una mejoría comparada con el escaso 2% de casos que llegaron a juicio o sentencias en el 2009. Los familiares de las victimas buscan reivindicación con sus seres queridos puestos que ellos no eran criminales, y piden condenas para los militares responsables de los asesinatos.

*
La persistente institucionalización de la impunidad por los abusos de derechos humanos en Colombia se hizo evidente en Febrero 18 de este año cuando un comandante militar que supervisó muchas de los asesinatos llamados “falsos positivos” fue remplazado por otro. Ese día el Presidente Juan Manuel Santos despidió al jefe de las fuerzas armadas Leonardo Barrero por conversar telefónicamente con otro oficial que estaba detenido y bajo investigación por asesinatos extrajudiciales. En esta conversación Barrero le decía que “montaran una mafia” para enfrentar a los fiscales de derechos humanos que estaban a cargo de los casos de las ejecuciones extrajudiciales. Los comentarios que Barrero le hacia al oficial detenido fueron revelados por la revista Semana, como parte de cientos de conversaciones grabadas que revelaban la inmensa corrupción entre oficiales detenidos y en servicio activo. Estos oficiales conspiraban ademas para obtener contratos de compras para el ejército – como repuestos de helicópteros- y conseguir fondos para ayudar a soldados acusados por los asesinatos de civiles. Después de las revelaciones de Semana, Barrero fue relevado de su puesto junto con otros cuatro generales.
Generales Juan Pablo Rodriguez y Jaime Lasprilla, comandantes de las Fuerzas Militares y el Ejercito respectivamente

Como resultado de la sacudida, el general Lasprilla fue nombrado comandante del ejercito. Anteriormente, Lasprilla había comandado la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, una unidad encargada de combatir el frente sur de las FARC, del que hacen parte muchos jefes de las FARC. Su nombramiento ocurrió inmediatamente después de que sirvió seis meses como comandante del comando de Operaciones Conjuntas Especiales de Colombia.  Las dos unidades que comandó Lasprilla han sido estratégicas para la cooperación militar de Estados Unidos con Colombia.

En particular, el comando de operaciones especiales tiene un papel fundamental en las operaciones de bombardeo contra los líderes de las FARC, el cual fue resaltado en una investigación reciente del periódico Washington Post. El Washington Post describió cómo asesores de Estados Unidos le proporcionaron a Colombia kits de GPS con los que monitoreaban y controlaban los objetivos de las operaciones de bombardeo dirigidos a asesinar “objetivos de alto valor”, los cuales han arrojado como resultado la muerte de 40 jefes guerrilleros desde el 2007. Oficiales de las fuerzas especiales de Estados Unidos y Colombia desarrollaron tácticas que incluyen bombas de alta-presión destinadas a asesinar a todas las personas que se encontraban en campamentos rurales, y que luego proseguían con operaciones terrestres con el objetivo de “rematar a los heridos que trataban de buscar protección”.

La novena brigada del ejército en el Huila no recibió la misma atención por parte de Estados Unidos como la Fuerza de Tarea Omega o el comando de operaciones especiales; no obstante, recibió una ayuda significativa durante periodos clave. Durante el comando de Lasprilla de la 9ª brigada, desde Julio 2006 a Noviembre 2007, personal de mando y tres batallones fueron autorizados y beneficiarios de ayuda de Estados Unidos, incluyendo el uso de helicópteros. Lasprilla acababa de completar cursos en la Universidad de Defensa Nacional en Washington, durante el periodo entre Agosto 2005 y Junio 2006. Desde 2002 a 2003, el entonces teniente coronel Lasprilla fue instructor de la antigua Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia (ahora, Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad, WHINSEC), donde anteriormente también había sido un estudiante en calidad de cadete. En pocas palabras, el general Lasprilla ha recibido un extenso entrenamiento militar en Estados Unidos, buena parte del cual ocurrió para la época en que asumió el comando en el Huila.

El entrenamiento militar en Estados Unidos, especialmente en WHINSEC, es prácticamente un requisito para el ascenso de oficiales del ejército colombiano; de hecho, este ha sido el caso con comandantes de la 9a Brigada y sus sub-unidades. Tres oficiales que fueron entrenados durante un año en WHINSEC, posteriormente comandaron la 9a Brigada entre el 2002 y el 2004.

Una revisión realizada por la organización FOR en el 2002, sobre oficiales del ejército que pasaron un año como instructores o tomaron el curso de comando en WHINSEC entre 2001 y 2003, encontró que 12 de los 25 oficiales a quienes se les pudo rastrear cargos posteriores, habían sido acusados de serios crímenes o habían dirigido unidades en donde soldados habían cometido múltiples asesinatos extrajudiciales. Sin embargo, WHINSEC, sigue evaluando sus éxitos según el número de graduados que ascienden a “posiciones importantes.”

*
Durante el comando de Lasprilla, 75 asesinatos han sido directamente atribuidos a soldados de la 9a Brigada, lo cual ubica a Lasprilla como el oficial en servicio activo con el número más alto de asesinatos extrajudiciales registrados bajo su cargo como comandante de brigada. La unidad de Derechos Humanos de la Oficina del Fiscal General de Colombia está investigando 40 asesinatos cometidos por soldados de la 9a Brigada bajo el comando de Lasprilla. El Centro Jesuita para la Educación Popular y la Investigación y el Observatorio de Derechos Humanos del Sur de Colombia ha documentado otros 35 asesinatos extrajudiciales directamente atribuidos a soldados bajo el comando de Lasprilla.

Según otros informes, la Oficina del Fiscal General esta investigando otros 22 asesinatos en el Huila cometidos por soldados colombianos durante el comando de Lasprilla en esa jurisdicción. A pesar que la unidad responsable de estos asesinatos no ha sido oficialmente identificada, es de anotar que ninguna otra brigada del ejército operaba en el Huila en ese tiempo.

Hasta Septiembre del 2013, muy pocos de estos casos habían pasado la fase de investigación inicial. En solo un caso, el cual involucró el asesinato de dos personas, un soldado de infantería fue declarado culpable y sentenciado. Según información proporcionada por el procurador general de Colombia, de 190 ejecuciones registradas en el Huila, 77% de las investigaciones estaba aun en etapa preliminar. El tiempo promedio que ha pasado desde la ocurrencia de los asesinatos y la situación actual es siete años.

Aunque el Huila muestra la tendencia de los “falsos positivos,” también hay casos en los que soldados dijeron que criminales o ladrones, no guerrilleros, fueron capturados en el acto, lo cual supuestamente llevó a un intercambio de disparos. Yo les pregunte a investigadores, periodistas y abogados conocedores de varios casos si algunos asesinatos que pudieron ser de miembros de la milicia de la guerrilla pero muertos fuera de  combate, aún podrían ser considerados asesinatos extrajudiciales. Ellos respondieron que si bien hubo algunos de estos casos, ellos representan una pequeña minoría del total.

En el Huila también ocurrieron detenciones masivas de cientos de personas por parte de las fuerzas armadas, especialmente entre el 2002 y 2004. El ejército justificó estos arrestos acusando a los detenidos de tener vínculos con grupos terroristas, pero la gran mayoría fueron posteriormente puestos en libertad por falta de evidencias. Algunos han sugerido que los arrestos de estas personas fue un preludio a su posterior asesinato. Las detenciones se concentraron en municipalidades donde hubo 11 asesinatos extrajudiciales registrados entre 2004 y 2006.

Observadores militares han sugerido un relación causal entre la magnitud de los combates o la violencia debida a la guerra y el número de asesinatos extrajudiciales reportados en Colombia, con base en lo cual sugieren que la violencia es producto de errores que ocurren en la “niebla de la guerra.” Para verificar esta tesis, yo examiné la información sobre los combates ocurridos en el Huila y encontré que más de 2 de cada 3 ejecuciones reportadas – 69%- ocurrieron más de 30 días después del más reciente evento de combate reportado en la misma municipalidad. Y solo 13% de estos asesinatos ocurrieron en los ocho días siguientes a un combate en la misma municipalidad, lo cual sugiere que estas ejecuciones no ocurrieron como resultado de enfrentamientos.

Antes que Lasprilla asumiera como comandante, las ejecuciones extrajudiciales atribuidas a la 9a brigada habían sido problemáticas pero no tan endémicas. En la primera mitad del 2006, antes de que Lasprilla llegara, se habían registrado 6 ejecuciones cometidas por la 9a brigada según los reportes- una al mes. Según reportes, en la segunda mitad del 2006, hubo 12 ejecuciones cometidas por los soldados de la brigada; y en el 2007, hasta la fecha que Lasprilla dejo la brigada (17 de Noviembre), ocurrieron 63 ejecuciones cometidas por miembros de esa brigada, lo que equivale a 6 al mes.

Muy poca atención nacional e internacional han recibido las ejecuciones extrajudiciales en el Huila, de hecho la 9ª brigada parece ser una unidad “Teflón” pues muy pocas investigaciones han salido adelante. Una de las pocas condenas de miembros de la brigada fue llevada a cabo por un fiscal de otro departamento, por un asesinato cometido en Antioquia, fuera de la jurisdicción de la brigada.

El numero de “falsos positivos” del ejercito disminuyó drásticamente después del 2008, como resultado de denuncias hechas por familiares de las víctimas, difusión en la prensa, y por el apoyo de organizaciones de derechos humanos colombianas e internacionales. Estas acciones conllevaron a nuevas políticas del ejército que priorizan las capturas a los asesinatos, reforzadas mediante procesamientos judiciales más efectivos; a la existencia de menos áreas en disputa en el conflicto armado; y a la suspensión de la ayuda militar directa de EE.UU. a algunas unidades. Esta reducción muestra el exitoso papel que ha jugado la intervención de la sociedad en la denuncia de las injusticias militares en Colombia.

*
El personaje central en las revelaciones de Semana que llevaron al despido de Barrero es el coronel Robinson González del Río. González del Río estaba bajo el comando inmediato de Barrero e implicado en 12 asesinatos de civiles entre 2007 y 2008 mientras  comandaba un batallón en la región cafetera de Colombia. Según información suministrada por la oficina del fiscal general y organizaciones de derechos humanos, soldados de la brigada 29 cometieron 51 ejecuciones extrajudiciales durante la comandancia de Barrero.

Con ocasión de la publicación de las grabaciones el pasado 18 de Febrero, como nuevo jefe de las fuerzas armadas fue nombrado el general Juan Pablo Rodríguez Barragán. La oficina del fiscal general está investigando 8 asesinatos cometidos por soldados bajo el comando de Rodríguez entre 2006 y 2008, mientras que organizaciones de derechos humanos han documentado otros 11 asesinatos cometidos por soldados bajo el comando de Rodríguez que nunca ingresaron al sistema judicial. 16 de estos asesinatos ocurrieron en Antioquia en un periodo de apenas 8 meses. No se tiene conocimiento que Rodríguez Barragán este judicialmente implicado en estos casos, pero el número de asesinatos durante un periodo tan corto revela que por lo menos hubo permisividad durante su comandancia.

El Departamento de Estado de EE.UU. tiene varias opciones para evaluar el liderazgo del ejército colombiano, todas dentro del marco de la ley Leahy de 1997, la cual prohíbe suministrar ayuda a unidades militares o policiales cuyos miembros hayan cometido serias violaciones de derechos humanos. El gobierno de EE.UU. podría usar su influencia para presionar avances en las investigaciones y condenas de los oficiales y soldados responsables de estas ejecuciones. Podría sugerir que Lasprilla y Rodriguez sean removidos, aunque esto no conlleve avances en la aplicación de justicia por los asesinatos de civiles cometidos bajo su mando. O podría suspender la ayuda al ejército colombiano hasta que se tomen medidas eficaces para condenar a los responsables de estas ejecuciones.

Aparte de cumplir con la ley, mientras Colombia se prepara para terminar el conflicto armado, es hora de que Washington deje de apoyar estrategias que han causado tanto sufrimiento, y en su lugar aplicar el principio: Primero, no hacer daño. 


John Lindsay-Poland investiga y escribe sobre el militarismo de EE.UU. y los derechos humanos en América Latina, y es autor de Los Emperadores en la Selva: La Historia Oculta de los EE.UU. en Panamá (Duke). Este artículo es una adaptación del informe "El Ascenso y Caída de los Homicidios ‘falso positivos’ en Colombia", publicado por la Asociación para la Reconciliación y la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos.

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