martes, 14 de agosto de 2012

Wikileaks GIFiles: De Política, Conspiración y Narcotráfico en los Cuarteles del Ejercito de Colombia

Las denuncias de María Jimena Duzan en su columna del pasado Domingo en la revista Semana tienen bases solidas e históricas.  Dice María Jimena que por cuenta de la pelea que ha casado el ex presidente Uribe con el gobierno del presidente Santos, por sus divergencias en el tema de la política de seguridad, el ex presidente anda organizando reuniones en los cuarteles con el propósito de “desmotivar al Ejército e incentivar el descontento en los cuarteles para que en un eventual proceso de paz, si es que este se llega a dar, las Fuerzas Militares sean las primeras en oponerse a ese proceso y por primera vez desconozcan que el jefe de las Fuerzas Militares es el presidente de la República, al que ellos juraron defender.”

Como bien lo anota María Jimena, “aunque todo este escenario suena descabellado y medio caricaturesco, en realidad es mucho más real de lo que muchos se imaginan.” 
Tampoco es nuevo, le agregamos nosotros. De hecho, Uribe no tiene que hacer muchos esfuerzos para convencer a mandos medios y altos del ejercito a que se unan a su causa conspiradora/golpista.

Correos electrónicos privados de la firma Global Inteligence Stratfor  (GI Stratfor),  filtrados a Wikileaks,  y que relatan discusiones internas entre analistas de esta firma, revelan que facciones militares conspiracioncitas contra las negociaciones de paz con las FARC, ya existían desde el 2006.

Los siguientes son apartes de un correo fechado en Noviembre de 2006, en el que un agente analista de GI Stratfor comparte información con un contacto (informante) suyo en América Latina, a quien le pide su opinión. El contacto es un periodista investigador en temas de seguridad que luego se vuelve agente de GI Stratfor.  El e-mail original será publicado en la pagina de Wikileaks GI Files simultáneamente con este articulo.

Hola Sam,
Pensé que tu podrías estar interesado en la información que sigue –viene de una de nuestras fuentes en la región. Dime qué piensas.

Saludos,

Anya

“He escuchado mucho un fuerte rumor sobre la posible existencia de un grupo disidente dentro del ejercito –nada especifico que lo respalde, pero un viejo compañero de estudios (exiliado colombiano cuyo padre estuvo en el ejercito) confirma que el ejército está relativamente dividido sobre el asunto de las negociaciones con las FARC y que hay mucha indisposición entre pequeños círculos militares contra cualquier tipo de negociación con las FARC. Ellos la ven como una negociación con terroristas y que como tal la respuesta debería ser eliminar a las FARC no conversar con ellas.”

El autor del mensaje da un pequeño giro al tema y comenta sobre los carros bomba que explotaron por esa época (incluyendo uno en una institución militar), en los siguientes términos:

“ También se especula mucho de que el ejército ha montado bombas, culpa de ellas a las FARC, luego difunde el montaje y con eso salva el día. Estos “rescates” militares parecen ocurrir justo cuando hay algún avance en las negociaciones entre el gobierno y las FARC.  Esto comprueba la teoría del grupo disidente dentro del ejercito que no está muy entusiasmado con la idea de que las FARC consigan algún aliento por parte del gobierno colombiano.

Tenga presente que –la mayoría de la policía y ejército colombianos están tan metidos en el trafico y comercio de drogas como las FARC – así que no estamos hablando de nobles solados, así Uribe diga que lo son. El vinculo común en el comercio de drogas podría también significar que de lo que se trata es de una batalla entre narcotraficantes militares vs. narcotraficantes de las FARC.”

Tanto la denuncia de María Jimena Duzan como las revelaciones anteriores lo que muestran es que Uribe  simplemente esta re organizando sus propios bastiones disidentes (golpistas!), los mismos que en su momento, cuando engañosamente anunciaba que estaba dispuesto a hablar con las FARC, le hicieron saber que con ellos (el ejercito) no contara.  Mensaje que no podía aceptar sino  como muy oportuno y positivo, y aprovecharlo al máximo, dada la total confluencia con sus verdaderas políticas  de gobierno: guerra frontal (pero controlada) contra la guerrilla, violencia y represión contra quienes se oponían a su régimen, impunidad para los crímenes cometidos por sus socios narco paramilitares, y apertura y entrega total del patrimonio y recursos naturales de la nación a los “inversionistas extranjeros”.  Políticas que Uribe esperaba Santos replicara en un 100%. Su furia ahora es porque Santos solo las ha replicado en un 99%.

El lector pensará que las revelaciones en el e-mail de GI Stratfor no son nuevas.  Cierto, lo de la autoría del ejercito en el montaje de los carros bomba,  la existencia de un cartel dentro del ejército y la policía, y hasta la existencia de facciones golpistas han sido expuestas/denunciadas en varias ocasiones por investigadores y periodistas independientes, ONGs y por organizaciones de Derechos Humanos. La diferencia es que cuando se trata de denuncias hechas por estas organizaciones, el gobierno de turno acude a la estrategia de aplacarlas y desvirtuarlas mediante su estigmatización como organizaciones afines a la guerrilla y contraofensivas propagandísticas/acusatorias haciendo uso del servilismo de los grandes medios, quienes controlan prácticamente todos los espectros de comunicación con la opinión pública.

La situación se torna muy difícil cuando se trata de denuncias e información que circulan al interior de organizaciones de inteligencia internacionales que tienen relaciones contractuales y contacto directo con gobiernos extranjeros, de los que precisamente depende la estabilidad del gobierno cuestionado, en este caso el de Uribe.  Las denuncias provenientes de sus propias agencias o contratistas sobre sus gobernantes “amigos” tienen toda la credibilidad para EEUU, por ejemplo.  Y las saben utilizar muy bien. Las convierten en un instrumento adicional para chantajear y consolidar el control de su gobernante títere. Y a Uribe sí que le tienen un gran prontuario; de allí que el se les haya abierto de piernas durante los 8 trágicos años de su gobierno, y que los gringos por su parte lo sigan blindando contra la justicia hasta tanto no vean ninguna posibilidad real de volverlo a poner en el banquillo de sus sátrapas predilectos.

GI Stratfor, para quienes no conocen quienes son, se presenta públicamente como una firma de inteligencia privada que publica análisis y pronósticos geopolíticos dirigidos a multinacionales, gobiernos y particulares, los cuales les permita manejar riesgos y anticipar cambios en asuntos políticos, económicos y de seguridad que son vitales para sus intereses. En la realidad, esta compañía provee servicios confidenciales de inteligencia a grandes corporaciones tales como Bhopal’s Dow Chemical Co., Lockheed Martin, Northorp Grumman, Raytheon y a agencias de gobierno de EEUU como el Departamento de Seguridad Nacional, la Marina, y la Agencia de Inteligencia de Defensa.

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