lunes, 14 de julio de 2014

Las celebraciones en Colombia continúan…..Ya sin mundial de futbol, la celebración es ahora por llegada de Starbucks. Increíble pero cierto!!



No es fácil digerir la enfermiza reverencia e idolatría que profesa la inmensa mayoría de colombianos por todo lo extranjero.  Las celebraciones por la llegada de la multinacional Starbucks a Colombia es solo una muestra más de ese estado de servilismo con lo extranjero, y de desprecio o subvaloración de lo nacional.

Su ignorancia de lo que realmente ocurre fuera de Colombia no les permite anticipar que esa multinacional terminará no solo obligando a cerrar muchas de las cafeterías de barrio donde abrirán sus nuevas tiendas, sino absorbiendo, si no también obligando a cerrar, las tiendas Juan Valdez.


Starbucks es una multinacional que a Julio 12, 2014 tenía 23.187 tiendas alrededor del mundo (64 países), ingresos anuales de $14,9 billones de dólares (14.900 millones),  y abre aproximadamente 7 nuevas tiendas cada día. Como lo hace?!!

Luego que ha logrado penetrar los mercados de nuevos países y ha posesionado sus primeras tiendas, preferiblemente en zonas de clase media alta, inicia un plan agresivo de expansión a lo largo y ancho del país, cual epidemia mortal, adelantando minuciosos análisis de mercadeo en todo tipo de vecindario, y de todos los estratos.
 
Sus “minuciosos” análisis son en ultimas muy sencillos. Se limitan a identificar cafeterías locales y tradicionales, estratégicamente ubicadas y que por lo mismo ya tienen una clientela establecida; y esos son los puntos que escogen para abrir sus nuevas tiendas. Pero no se confundan, el plan no es abrir una tienda Starbucks en el mismo vecindario o cuadra para hacerle competencia a la cafetería local ya establecida. NO, su plan es sacarla del vecindario, obligarla a que cierre. Y para eso cuentan con una chequera muy abultada en dólares, de la cual giran millones en sobornos a los dueños de las casas o edificios que arriendan los locales donde funcionan las cafeterías locales, como mecanismo de presión para que terminen los contratos de arrendamiento con los dueños de los negocios locales. Se han denunciado incluso casos en los que Starbucks paga abultadas sumas mensuales o anuales a todos los propietarios de casas de cuadras enteras para que no arrienden sus locales a negocios que les hagan competencia.

Introducimos aquí el término “negocios locales” porque  no son solamente las cafeterías las que son sacadas del vecindario sino también cualquier otro tipo de tienda o negocio que tenga la mala suerte de estar estratégicamente ubicado en la cuadra o vecindario donde Starbucks quiere abrir una tienda. En el caso colombiano, esos negocios pueden ser una miscelánea, una pequeña tienda de víveres, un pequeño almacén de ropa, un restaurante, una peluquería, etc. De esta táctica mezquina no se salvan ni los que tienen sus negocios en sus propias casas. Si el sitio es el que Starbucks determina es el perfecto para una de sus tiendas, a esos propietarios también los presionan mediante ofertas de compra tentadoras para que les vendan sus inmuebles; con el daño colateral de que una vez la nueva tienda Starbucks es instalada,  el decaimiento en las ventas de las demás cafeterías del vecindario será insostenible y en algún momento también se verán forzadas a cerrar.

Y de las condiciones laborales ni hablar.  En Norte América y Europa a sus empleados los llaman “Asociados” (Associates, en Ingles), para crear la percepción entre sus clientes de que sus empleados son tratados de manera muy especial y que ellos se sienten parte de la multinacional. Pero la verdad es muy diferente, de hecho totalmente opuesta a su propaganda comercial.  Les pagan salarios de míseria, aún para los estándares de países desarrollados; los explotan haciéndolos trabajar horarios extendidos, sobrecargados  y con mínimos descansos; les toca pagar los mismos precios elevados por los productos que consumen en las tiendas donde trabajan; los discriminan; y los beneficios sociales como prestaciones, seguro de salud, etc., son los más limitados dentro del mercado corporativo, equivalentes a los también sobre explotados empleados de Wal-Mart.
  
Para no mencionar la calidad y precios exorbitantes de los productos que venden. El café por ejemplo, es catalogado como el peor café del mundo por su sabor penetrante de lo chamuscado que es, tanto que millones de personas no se refieren a sus tiendas como Starbucks sino como “Charredbucks”. “Charred” es la palabra en inglés para describir algo chamuscado, quemado, carbonizado. Pero eso no le importa a Starbucks dado que el café es chamuscado  a propósito. De hecho, el café negro, o tinto como se toma en Colombia, no es muy consumido en Norte América. La inmensa mayoría lo consume mezclado con montones de leche y otros endulzantes, cremas y cualquier cantidad de químicos que Starbucks le agrega a todos sus variados y “exóticos” (toxicos) productos: lattes, cappuccinos, macchiatos, frapuccinos, café mochas…….

De ahí que el café entre más fuerte y amargo, pero por lo chamuscado, mucho mejor. Tienen que agregarle muy poco para imprimirle el sabor a café a toda la basura de productos que son los que realmente constituyen la fuente de los abultados ingresos de Starbucks. Y decimos basura de productos porque eso es lo que son. Ni siquiera el café negro se salva de la manipulación para hacerlo más adictivo.  Le añaden un químico llamado acrylamide, el cual no solo incrementa el poder adictivo sino que es un reconocido cancerígeno. A lo cual se suma la inmensa variedad de aditivos artificiales, endulzantes transgénicos y otros químicos que le agregan a todos los productos estrella de sus tiendas, algunos de los cuales ya fueron mencionados atrás.

No es por aguarles la fiesta a los colombianos pero Starbucks es una multinacional cuestionada por millones de personas y organizaciones de consumidores alrededor del mundo; de hecho, cientos de miles de personas se unen cada día a campanas de condena y rechazo a sus corruptas prácticas comercialices y laborales, asi como al boicot  directo de sus tiendas.
  
Entre las cuestionadas prácticas comerciales hay que mencionar la explotación y saqueo que hacen en países de Africa (para mencionar solo una región) donde controlan incluso el cultivo y producción de café y a los campesinos, además de haberles arrebatado sus tierras, les pagan sueldos de centavos de dólar por día.

Pero esto obviamente tampoco será conocido por la inmensa clientela de borregos arribistas que les espera  en Colombia.  Tal vez despierten de su letargo mental y servilismo con lo extranjero cuando la caficultura colombiana, otrora orgullo nacional, sea también controlada totalmente por la criminal multinacional Starbucks.



  
Con las redes sociales, la campaña en contra de Starbucks se está extendiendo rápidamente en el mundo entero. A continuación, solo una muestra de lo que se discute en Twitter. 



















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