martes, 20 de marzo de 2012

La muerte de los 11 humildes soldados en Arauca – error militar o estrategia para agudizar el conflicto interno?


Mientras 11 familias lloran a sus hijos, el gobierno de los EEUU y el narcoparauribismo celebran el reciente ataque de las FARC en Arauca en el que murieron 11 humildes soldados del ejército.

Al aturdimiento de muchos colombianos, empezando por supuesto por el propio ejército, se suman las mafias políticas que no pierden oportunidad para reclamar el regreso al poder del narcoparauribismo.

Para el gobierno de EEUU por su parte, nada más conveniente y oportuno. Cada vez que hay un enfrentamiento con las FARC con saldo de soldados o civiles muertos, los aturdidos colombianos y los que promueven y se benefician de la guerra, claman también por un aumento del apoyo militar por parte de EEUU. 

En contraste con la situación de guerra que vive Uganda, la que en días recientes ha sido expuesta a través de un video manipulado (Kony 2012) pidiendo la intervención  militar de EEUU, en Colombia son las elites y mafias políticas y económicas, y una gran mayoría de colombianos, quienes abiertamente piden más intervención militar gringa a través de los micrófonos que premeditadamente les abren los medios de comunicación serviles al gobierno y a sus patrones extranjeros.

No causaría sorpresa entonces que a raíz de los recientes ataques de las FARC, una de las decisiones del gobierno (abierta o encubierta) sea el reforzamiento de las fuerzas en combate con efectivos del ejército estadounidense, los que se sumarian a los más de 600 marines y 800 mercenarios que ya combaten hombro a hombro con el ejército colombiano.

Tampoco sorprendería que la expansión de las bases militares gringas vuelva a ser tema de la agenda del gobierno. Aunque hay que aclarar que si bien el proyecto de las 7 nuevas bases militares no se concretó en lo que tiene que ver con su rehabilitación y expansión física para permitir el despliegue de equipos y aviones gringos, en la práctica los mas de 1400 efectivos, entre militares y mercenarios gringos, operan a sus anchas desde todas las bases militares del país.

La conmoción (o manipulación de la conmoción) también servirá para aprobar unánime y más rápidamente la reforma/fortalecimiento del fuero militar pues cada baja que sufre el ejercito es justificada con el argumento endeble de que los soldados no pueden disparar porque temen ser juzgados por violaciones de derechos humanos. No importa que la realidad muestre que esos soldados no pueden disparar pero porque no han sido entrenados adecuadamente. El caso de los 11 soldados muertos en Arauca es revelador.  Eran unos reclutas sin ninguna experiencia en combate. Luego de escasos 3 meses de entrenamiento, habían salido de permiso a visitar a sus familias, y luego de retornar a sus batallones, los enviaron inmediatamente a las zonas de combate.


Algunos dirán que el incidente representa una vergüenza para un ejercito que se presenta como el más profesional y experimentado del mundo en lucha contrainsurgencia.

 Aunque no es absurdo pensar también que despliegues militares tan  improvisados como el de Arauca sean planeados a propósito. No es sino recordar las bombas puestas por el propio ejército en algunas de sus jurisdicciones, los auto atentados contra el narco ex presidente Uribe en sus correrías de campana, los burros bomba, etc. Al fin y al cabo quienes caen en esas redadas o combates con las FARC no son los hijos de las mafias políticas y económicas, ni generales del ejército, sino humildes campesinos que se ven forzados a prestar el servicio militar para obtener un documento que lo han convertido en requisito esencial para conseguir un trabajo, así sea de vendedores de dulces en los buses o en los semáforos.

Si los señores de la guerra han logrado mantener el conflicto interno por más de 50 anos, que más da sacrificar a unos cuantos miserables colombianos, especialmente ahora que el negocio de la guerra se ha vuelto más rentable.

La prueba es el cinismo de Santos cuando frente al ofrecimiento hecho por gobiernos vecinos para ayudar a alcanzar la paz mediante un proceso de negociación política, su respuesta contundente es que “el conflicto interno que vive Colombia lo resolveremos los colombianos solos”,…….no importa su vergonzosa contradicción al aceptar, promover e intensificar la intervención militar gringa; “ayuda” que los hechos demuestran ha degradado aun más el conflicto; eso sí con grandes beneficios políticos, económicos y geoestratégicos para EEUU.


Actualizacion Marzo 29, 2012


Deciamos en parrafos anteriores que los recientes golpes de las FARC a las fuerzas militares oficiales daran lugar a una expansion de la presencia militar norteamericana en territorio nacional, y no solamente como asesores sino como actores directos en el frente de batalla. Nada nuevo, solo que en esta ocasion la estrategia de guerra contra la guerrilla ha sido diseñada directamente por el Comando Sur del ejercito de EEUU, tal como lo han divulgado distintos medios internacionales


De modo que la noticia nueva no es el fortalecimiento del apoyo militar gringo sino el desparpajo y descaro con que el gobierno de Santos admite que militares y mercenarios extranjeros participan directamente en combates contra la guerrilla, que como se sabe son tambien en contra de la población civil asentada en las zonas bombardeadas. Seguramente  Santos calculará que con los militares y mercenarios gringos en el frente de ataque ya no tendra que preocuparse por proteger a sus soldados de las acusaciones por los crímenes y violaciones de derechos humanos que cometan en esta nueva etapa de escalamiento de la guerra. Para continuar el trabajo sucio en contra de la población (el terrorismo de estado) ya no solo cuenta con su ejercito de paramilitares sino con mercenarios gringos que gozan de total inmunidad judicial.  

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