martes, 15 de noviembre de 2011

“Ayudemos a nuestros héroes”…reza la campana de fin de año de una emisora radial apologista de la guerra



La campana de donaciones a los soldados heridos “en combate” impulsada por una emisora radial constituye sin duda la prueba más fehaciente de la influencia que tienen los medios masivos de comunicación en el proceso de alienar el pensamiento y comportamiento de los colombianos.

Desde temprano en Octubre, esta emisora radial bombardea a sus oyentes con recurrentes mensajes publicitarios y, desde este ano, en redes sociales como twitter , facebook, etc..  El objetivo es por supuesto  instalar (o reinstalar) en la mente de los ingenuos colombianos la idea de que los soldados son unos “héroes” que están luchando  y defendiendo la patria, y que esa patria somos todos los colombianos.

Nada más distorsionado, manipulado, tendencioso… Las fuerzas armadas de este país no están para defender los intereses de los colombianos, menos la patria, sino para garantizar la seguridad y estabilidad del establecimiento, en primera instancia; y la seguridad de las grandes empresas locales y multinacionales, y proteger sus intereses económicos.

Ni siquiera el concepto de “patria” en el sentido de soberanía territorial y económico es protegido y defendido pues el grueso del capital económico que protegen es extranjero, hay fuerzas militares de los EEUU desplegadas a lo largo y ancho del país, y las propias acciones militares criminales que se cometen en contra de la población civil son cometidas con participación y apoyo directo de esas fuerzas extranjeras. A cual patria se refieren entonces los impulsadores de esta campaña de desinformación y lavado cerebral?!!

Hay que decir sin embargo, que son los soldados los primeros que han sido alienados con la doctrina de “defender la patria”; estado de alienación del que no despiertan ni siquiera con ocasión de ser heridos en combate, o cuando terminan su servicio y son abandonados a su suerte, o cuando son retenidos por la guerrilla y sienten como el estado (la patria) los deja pudrir en la selva, o cuando luego de que son liberados también son abandonados a sus suerte.

Los promotores de la campana no mencionan que el presupuesto de las fuerzas armadas (para la guerra) es uno de los más altos del mundo (alrededor del 5% del PIB), 10 veces más que el de la educación!!. y el doble del de Brasil que tiene una población de casi 4 veces la de Colombia. Como no va a estar feliz la alta jerarquía militar con estas campañas de recolección de recursos para sus soldados. Ya no tienen que incluir en su presupuesto anual de operaciones, las migajas que destinan al cuidado y bienestar de sus tropas, pues ahora son una gran mayoría de colombianos los que sufragan esos costos. Ganan por doble, más plata para los bolsillos de los generales y para pagar recompensas por identificar a sus falsos positivos.

La campana sienta también un precedente repudiable, pues no existe país en el mundo que haya sufrido o esté sufriendo los rigores de una guerra interna, en el que la población civil sea convocada a que hagan donaciones  para la salud y bienestar de miembros de las fuerzas armadas que son precisamente uno de los actores violadores de derechos humanos.

Qué futuro puede tener un país en el que la sociedad civil se conmueve y es generosa con los victimarios, asesisnos de miles de civiles inocentes, y con violadores y asesinos de niños; y que condena, desprecia y estigmatiza a los familiares de las víctimas, y que tampoco se inmuta con la presencia de millones de desplazados y desposeídos que rondan las calles de las grandes ciudades…PAIS ENFERMO!!

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