martes, 9 de febrero de 2010

Con el mayor cinismo el presidente de nuevo al rescate de sus secuaces

Según el diario El Espectador, el presidente ha autorizado a la iglesia católica para que inicie negociaciones con sus secuaces que se le salieron de madre en la región de Córdoba.

Esta no es sino otra estrategia de Uribe para llamar al orden a sus secuaces que lo están haciendo quedar mal frente a organizaciones de derechos humanos y la comunidad internacional, las cuales le vienen haciendo seguimiento al entuerto de la ley de justicia y paz. Y digo llamar al orden porque es claro que estas bandas de criminales fueron parte de los narco paracos que supuestamente se desmovilizaron pero que, como ya es bien sabido, fue solo una pantomima para incorporarlos formalmente a su maquinaria política y garantizar su primera elección y posterior perpetuación en el poder.

Recreemos como fue la negociación que se dio por debajo de la mesa desde el inicio de su campana política a la presidencia: ustedes mis amigos entregan unas armas viejas (escopetas, revólveres del siglo 19, etc.), el gobierno organiza el espectáculo circense de la desmovilización, sometimiento a la justicia y la entrega de  las armas; dejan de cometer “tantas” masacres, y si se quedan callados, el gobierno les garantiza que pueden seguir con el negocio de las drogas, además de que se les brinda todas las garantías para que aumenten su participación en el congreso y gobierno (terminaron tomándoselo!!); además les garantiza impunidad por los miles de crímenes cometidos, y a lo sumo (para darle contentillo a la galería) les impondremos unas penas irrisorias, las cuales las pueden cumplir en casas de campo, en sus propias haciendas o en cárceles con celdas tipo suite de hotel 5 estrellas.

Como ya todo el mundo lo sabe (menos la galería y caverna) los supuestos desmovilizados, a excepción de los extraditados, siguen tan activos incluso mas poderosos que antes; aunque algunos, como los ahora reorganizados con el nombre de los rastrojos, están haciendo quedar mal al presidente pues en la lucha por el control del narcotráfico, han disparado la tasa de criminalidad, situación que el narcopresidente ya no puede tapar ni negar.

Frente a la continuación de hechos tan siniestros y actuaciones tan criminales por parte de este gobierno, varias son las preguntas que la sociedad civil se debería hacer con ocasión de esta nueva bofetada a la justicia colombiana:

Si el gobierno negocia con criminales y narcotraficantes porque se niega rotundamente a una negociación con miras a buscar una salida política al conflicto que libra el estado con la guerrilla?

Que es lo que se va a negociar con bandas criminales como los rastrojos? Una segunda falsa desmovilización?, Reforzar la pantomima de que son bandas emergentes y que este gobierno es tan eficiente que las va a someter a la justicia?;

a cambio de que?; de que les garanticen impunidad y legalización de los bienes adquiridos producto de sus actividades criminales y de narcotráfico?;

de que les aplicaran penas irrisorias?; de que no los extraditaran si no sapean a su jefe en el palacio de Nariño?;

Porque no es el comisionado de paz el encargado de iniciar las negociaciones? Acaso para el presidente después lavarse las manos y decir que la negociación no fue idea de el? Que el se limito a hacer un guiño a una propuesta que le hizo la iglesia?

Porque con criminales y terroristas engendros de la clase política y económica a la que el pertenece y defiende si se puede negociar, y no con los que el denomina “criminales y terroristas” de las Farc
…………

Lo que no sorprende es que sea la iglesia la escogida para adelantar esas oscuras negociaciones. Al fin y al cabo la iglesia católica en Colombia siempre ha estado del lado de la extrema derecha política, de las elites explotadoras y opresoras y hasta de las mafias criminales. No es sino recordar las generosas donaciones que recibían (y seguramente siguen recibiendo) las parroquias de Medellín y poblados aledaños de manos de los jefes narcos y paramilitares, de sus inmediatos subalternos y hasta de los sicarios, quienes antes de cometer los crímenes iban a las iglesias a encomendarse a la virgen para que les guiara en tan noble mision.

Y es que en este gobierno totalitario la iglesia católica si que ha recobrado protagonismo luego de tanta deserción de fieles hacia las otras iglesias que invaden ahora el país. El empujón del presidente les cae de perlas en el proceso de salir de la decadencia en que se encuentran. 





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