lunes, 3 de octubre de 2016

Colombia le dice NO a Vivir en Paz

Dolor profundo, tristeza, rabia que quema por dentro, son algunos de los sentimientos que nos invaden a quienes queremos un país en paz y apoyamos el plebiscito aún cuando lo considerabamos innecesario e inconveniente como mecanismo político refrendatorio de los acuerdos alcanzados entre las FARC-EP y el gobierno de Santos.

Que esa es la democracia y que hay que respetarla nos dicen los "analistas" políticos, los "formadores de opinión" y hasta el propio gobierno derrotado.

Cuál democracia, de qué democracia hablan cuando apenas el 38% de los colombianos aptos para votar lo hicieron. Cuál democracia cuando esos 6.4 millones que votaron NO a los acuerdos de paz, no lo hicieron a conciencia como tanto pregonan falsamente los promotores del NO, y vuelve y juega, hasta el propio gobierno derrotado. 

Cual democracia cuando muchos de esos 22 millones de colombianos aptos para votar, el 62% del censo electoral, prefirieron quedarse en sus casas porque en la mañana estaba lloviznando, a otros muchos les importa y les llenan mas los espectáculos grotescos que inundan calles como la Cra 7a de Bogotá, y a otros muchos porque simplemente les importa un bledo la situación de violencia y miseria que vive el país, incluso su propia miseria y exclusión.

Cuál voto a conciencia cuando todos a quienes se les preguntaba que porqué votarían por el NO, su respuesta era como una grabación, la repetición de la verborrea, la propaganda y las mentiras inyectadas en sus diminutos cerebros por el narcoparauribismo: que cómo iban a permitir que los "terroristas" de las FARC-EP no pagarán cárcel, que cómo iban a permitir que esos terroristas lleguen al congreso sin votos e incluso a la presidencia, que cómo iban a permitir que el castro-chavismo se tome el país,.... y toda la demás abundante basura que derramó el narcoparauribismo a lo largo y ancho del país.


Dolía profundamente, se sentía hasta impotencia oír repetir esa basura hasta de boca de humildes colombianos, de personas que deambulan por las calles buscando cómo sobrevivir el día, de colombianos que están en esa situación producto de la violencia que ha azotado al país por décadas; incluso de víctimas del terrorismo de estado pero a quienes la campaña de manipulación y de incitación del odio contra las FARC-EP desatada ferozmente por el narcoparauribismo, sus medios masivos de comunicación serviles, y hay que decirlo, inicialmente, hasta por el propio gobierno, les hicieron creer que sus únicos verdugos eran las FARC.


Qué vergüenza con los ciudadanos del resto del mundo, con todos los países y organizaciones que entusiastamente apoyaron desde el inicio la negociación política del conflicto interno. Quedamos, como lo anticipó el ex presidente de uruguay Pepe Mujica, como un país de esquizofrénicos, de psicópatas habría que agregarle.

Pero sobre todo qué vergüenza, qué traición, qué indolencia y desprecio con las víctimas que superando su sufrimiento y dolor vivido tras décadas de guerra no solamente votaron mayoritariamente por el SI sino que tuvieron el coraje y la capacidad de dejar atrás el odio, el rencor y perdonaron a las FARC.

Con qué cara pueden esos psicópatas que votaron por el NO mirar a los ojos a los habitantes de Bojayá, Toribio, La Macarena, San Vicente del Caguán, Caloto,...y de muchos otros municipios que aunque han sufrido con más rigor los efectos de la guerra, votaron abrumadoramente SI a los acuerdos de paz con las FARC.



Difícil anticipar qué sigue, qué futuro nos espera. El presidente Santos declaró que mantiene el cese bilateral al fuego y de hostilidades, y que convoca a los opositores a buscar salidas para salvar el proceso de paz.

Las FARC-EP por su parte declararon que mantienen su compromiso por alcanzar la paz y de usar la palabra para buscar los cambios que requiere el país..... Obviamente se espera que suspendan la movilización de la guerrillerada a las zonas veredales de normalización y transición. 


En últimas, todo el cronograma de actividades que se había pactado para desarrollarse a partir de la firma del acuerdo de paz queda suspendido. Un inmenso fracaso!

Que los resultados del plebiscito son un mandato al presidente Santos para que renegocie los acuerdos con las FARC, esta vez pensando en beneficio de todos los colombianos, dicen y repiten los uribistas. Lo que no dicen es quienes son para ellos los reales beneficiarios de esos potenciales nuevos acuerdos: 

1) los terratenientes e inversionistas extranjeros despojadores de millones de hectáreas de tierras a campesinos de todas las estirpes; 

2) los narco empresarios que financiaron y apoyaron las masacres cometidas por los paramilitares; 

3) esa gran facción dentro del ejercito y policia autores de masacres, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, torturas,....que no quieren comparecer ante los tribunales de la justicia transicional; 

4) el paramilitarismo, brazo armado del uribismo y máquina de guerra y terror que permite que Uribe siga aumentando el control del estado, incluyendo las instituciones judiciales; y por supuesto, 

5) el mismo Uribe, que manteniéndose y presentándose como "líder" político nacional quiere blindarse contra acciones judiciales internacionales por los innumerables crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos desde que fue gobernador de Antioquia.


Uribe saliendo de votar en la mesa No.1

Por el lado de los grupos de izquierda, que los resultados del plebiscito deben conducir a una asamblea constituyente dicen, pensando con el deseo.  Pareciera que quieren ignorar a propósito el poder corruptor, manipulador y de intimidación que tiene Uribe sobre esa gran mayoría de colombianos borregos e ignorantes, quienes lo apoyaran masivamente en una eventual elección de delegados a esa asamblea constituyente, y le permitirán ganar la mayoría de sillas para que pueda esta vez si "refundar la patria",...terminar su proyecto de convertir este país en un narco estado.

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