domingo, 10 de junio de 2012

Sobre la inmunidad del narco ex presidente Alvaro Uribe Vélez frente a crímenes de lesa humanidad, narcotráfico, corrupción y otros crímenes….


Un articulo en un portal de noticias nacional y un informe internacional resucitaron por estos días los horrendos asesinatos de civiles inocentes cometidos por el Ejercito de Colombia en el marco de una política de estado para mostrar resultados en la guerra contra la insurgencia.

El articulo local es de Dora Montero y fue publicado en el portal La Silla Vacía. El articulo resume 10 confesiones abominables hechas por testigos, soldados y altos oficiales del ejercito que participaron directamente en la ejecución de estos horrendos crímenes, dentro de los pocos procesos penales que adelanta la Fiscalía General.

De las diez confesiones, la que mas trastorna es la siguiente:

“La más común era cuando uno reportaba por el radio: 'mi general, tengo dos bajas y tres capturados'. Y la respuesta era: 'ya mismo le mando el helicóptero con los del CTI para que hagan el levantamiento de las cinco bajas'. Era claro que había una orden de que a los tres capturados había que asesinarlos": Mayor retirado Juan Carlos Rodríguez

La publicación del articulo de Dora Montero coincide con un informe internacional sobre los falsos positivos titulado: "Colombia, la guerra se cuenta en litros de sangre”, cuya autoría es la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), una organización que agrupa 164 organizaciones de derechos humanos de todo el mundo. El informe es el resultado de una profunda investigación y recolección de testimonios de familiares de víctimas de estos atroces crímenes. Este informe ha sido entregado a la Corte Penal Internacional (CPI) como elemento justificatorio y probatorio dentro de la petición para que asuma las investigaciones pertinentes en Colombia, ya que el numero de casos judicializados y los pocos autores materiales que han sido condenados es ínfimo en comparación con el numero de asesinatos cometidos (mas de 3 mil victimas). Para no mencionar que los autores intelectuales, incluidos los altos mandos del ejercito, el entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y el presidente Alvaro Uribe, ni siquiera han sido llamados a declarar dentro de los pocos procesos abiertos en contra de soldados rasos y algunos oficiales de bajo rango.

La petición de la FIDH para que la CPI intervenga en Colombia se presenta en el momento en que la CPI ha condenado al ex presidente de Liberia, Charles Taylor, por su apoyo a fuerzas paramilitares que cometieron masacres de civiles inocentes en Sierra Leona y otros crímenes cometidos contra ciudadanos de su propio país.

Frente a esta reciente actuación de la CPI, es inevitable pensar en las masacres y crímenes cometidos en Colombia, cuyas características y contexto político son similares a las de Sierra Leona y Liberia; y todos cometidos con la anuencia y apoyo del narco ex presidente Uribe, de los cuales los mal llamados falsos positivos, si bien son los mas repudiables y aberrantes, no son los únicos.

Cabe preguntarse entonces, ¿cuando será el turno para el narco ex presidente Uribe?.

Desafortunadamente, tal vez nunca, o acaso tal vez, como en el caso de Pinochet, cuando el narco ex presidente este recorriendo sus últimos pasos. Porque si bien periodistas independientes como Dora Montero se empeñan en no dejar que sus crímenes queden en el olvido e impunidad, la complicidad de todo el estado en conjunto, y complacencia, reverencia y veneración de la mayoría de colombianos hacia el narco ex presidente son de tal magnitud, que cualquier insinuación de su judicialización genera rechazo nacional, situación que es aprovechada por el propio gobierno y sus medios serviles/prepago para difundir y amplificar la propaganda sobre los supuestos cambios sociales y económicos que se produjeron durante la administración del narco ex presidente.

Y la uniformidad en esa falsa percepción es tal que hasta medios alternativos como el que le da espacios a artículos como el de Dora Montero han caído en la trampa de considerar al ex narco ex presidente, no solo ajeno a los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en su administración, sino como un referente de opinión en asuntos del actual gobierno que tocan con posibles negociaciones de paz con la guerrilla.   

Así lo demuestra la invitación que le hicieron al narco ex presidente a un debate sobre el marco jurídico para la paz que cursa tramite en el congreso, en el cual expreso opiniones del siguiente calibre, y sin que el moderador del debate le hiciera ningún cuestionamiento:

"me preocupa que con ese marco [marco jurídico para la paz] se permita que crímenes de lesa humanidad queden en la impunidad".....

 Y si esa es la situación con los crímenes de lesa humanidad, que justicia se puede esperar con los delitos de narcotráfico, negocio al que el narco ex presidente ha estado ligado directamente desde la década de los 80s. Y decimos “directamente” porque la historia de narcotráfico de su familia es generacional.

Ni siquiera la noticia de estos días (que no es noticia), sobre la captura y posible extradición de su sobrina y cuñada le harán mella al narco ex presidente. Porque la guerra contra las drogas no existe. Ni siquiera se puede hablar de guerra contra los carteles del narcotráfico.  Lo que ha habido y continua es una guerra ENTRE carteles por el control total de los mercados y monopolio del negocio. La guerra es entre el cartel del gobierno de los EEUU, que tiene como miembros a los políticos y elites corruptas que controlan el Estado colombiano, y los demás carteles. Y Uribe, luego de su ascenso al primer cargo del estado colombiano, entró a  hacer parte de ese super cartel. De ahí que se sienta cómodo y protegido frente a los ataques y acusaciones de sus ex socios narco paramilitares del cartel de Medellín, a quienes quiso contentar dándoles impunidad pero que en ultimas los traicionó, precisamente por la presiones internas dentro del nuevo cartel al que entró a formar parte luego de ser elegido presidente.

Así las cosas, no serán la justicia colombiana ni la CPI quienes enjuiciarán al narco ex presidente Uribe.  Cuando ya no les sirva a los gringos, o cuando ya les sea muy incomodo y riesgoso sostenerlo, su destino final será el mismo que el del general Noriega.  Lo cazaran como a un perro y lo enviaran a prisión por el resto de sus días acusado de delitos de narcotráfico; lo cual servirá para que los gringos sigan engañado al mundo con el cuento de que su guerra contra el narcotráfico (y contra el terrorismo) es real…

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