martes, 11 de enero de 2011

Sobre la disfuncionalidad institucional y el salario mínimo de miseria

Son tantos los hechos insólitos y absurdos que ocurren en Colombia todos los días que es difícil escoger sobre cual escribir un comentario. No obstante, dos recientes noticias; una que confirma el funcionamiento disfuncional de la institucionalidad del país; y la segunda, que refleja el desprecio del gobierno por el bienestar y justicia social de  la mayoría de los colombianos, merecen unas pocas líneas.

La primera tiene que ver con la propuesta que viene planteando el Minambiente en el sentido de crear “unidades ambientales” dentro de cada ministerio. Frente a su  incapacidad de coordinar y acordar las políticas de desarrollo que se originan en el nivel central del gobierno, como corresponde a un ente regulador y en su categoría de ministerio, lo único que se les ocurre es montar micro-ministerios islas en cada uno de los otros ministerios, bajo la supuesta premisa de que esa “nueva burocracia” (para eso si hay plata) servirá de enlace con el Minambiente durante el proceso de planeación, licenciamiento y desarrollo de los proyectos de orden nacional. Pareciera que trabajaran para un ministerio de un país extranjero pues no parecen darse cuenta que tienen asiento en el consejo de ministros, además de que se supone (si la lógica funcionara por supuesto) que si el gobierno central, en cabeza del presidente o de cualquier ministro, hace pública la decisión de emprender cualquier proyecto, esa decisión ha sido evaluada y acordada en el seno de un consejo de ministros o del CONPES, en los cuales el Minambiente tiene asiento. Como organismos adscritos al gobierno central, el Ministro o sus funcionarios tienen también contacto directo con los otros ministros y sus técnicos; incluso con gobernantes y funcionarios regionales y locales; así que la propuesta no puede ser tomada sino como una absurda idea propia de la incompetencia y mediocridad de sus autores.

La propuesta en ultimas no sorprende, secuestrado como ha estado el Minambiente desde hace mas de 10 años por ministros, asesores y funcionarios corruptos, ineptos e incompetentes cuyo único “merito” es haberse enrolado en las campañas presidenciales y de congreso de padrinos políticos de probada mala reputación, quienes los trastean de puesto en puesto y de entidad en entidad cual sirvientes o mercancías. Los nombramientos de la actual ministra Beatriz Uribe y del viceministro Carlos Castaño (disculpen si se ofenden por omitir el título de “doctores”), representan solo el más reciente ejemplo de mercantilismo burocrático que predomina en el sector oficial, lo cual por supuesto se refleja en los desastrosos resultados en materia de políticas ambientales y de vivienda, para solo mencionar lo que al Minambiente le compete.

La segunda noticia que ha sido tema de discusión de la última semana es el ridículo incremento del salario mínimo. Al respecto, los seudo expertos defienden la limosna adicional que recibirán los miserables del país con el argumento endeble de que si el incremento es mayor las empresas se abstendrán de generar más empleos. Otros seudo expertos justifican el incremento presentando el salario mínimo de los colombianos como acorde con estándares internacionales y en proporción al producto interno bruto del país; y advierten además, que un aumento mayor tendría un impacto nocivo en la “macroeconomia” y el mantenimiento de los niveles bajos de la tasa de inflación.

Estos sudo expertos, y los seudo periodistas que les sirven de cajas de resonancia, parecen no entender que el uso de terminología rebuscada como “macroeconomía”, “producto interno bruto”, inflación, etc., no hará cambiar la realidad diaria de quienes sobreviven con la limosna del salario mínimo (la mayoría de la población del país, de ahí el elevado índice de pobreza). Pero claro, las disertaciones de estos seudo expertos no van dirigidas a estos miserables colombianos sino a sus patronos de cuello blanco cuyos intereses deben proteger a costa de una cada vez más descarada explotación de los trabajadores. Por eso es que tampoco se ruborizan cuando salen a defender y a vender como benéficas para el país, políticas de estrangulamiento económico (especialmente de la clase trabajadora) que imponen el Banco Mundial, el FMI, el BID, etc., y que siempre van amarradas a los mal llamados préstamos para inversión o reconstrucción. Qué casualidad que el incremento en la limosna que llaman salario mínimo que ha aprobado el gobierno de Santos para el 2011 coincida con el reciente préstamo otorgado por el Banco Mundial, empacado como ayuda para la reconstrucción de los daños en infraestructura y pérdidas económicas causadas por el invierno.

Un buen año se vislumbra para las elites económicas, empresariales y mafiosas del país, y para los “inversionistas extranjeros” por supuesto. Las nuevas reformas de las leyes laborales y mas gabelas tributarias que recibirán del gobierno de Santos, presentadas como incentivos para que generen más empleo de miseria y aumentar el crecimiento económico del país, los hará regodearse aun mas de sus jugosas ganancias a costa de la explotación de sus trabajadores.


Update I


La disfuncionalidad e incompetencia de las instituciones se hace evidente con el reciente anuncio de los ministros de transporte y hacienda de su viaje a Espana y China dizque a discutir con "inversionistas" de esos paises (firmas de ingenieria) proyectos en los que se necesita su participacion. Uno se pregunta,.. no es acaso al reves? Que los inversionistas extranjeros pidan primero cita a los gobiernos y luego hagan las visitas pertinentes y sean ellos quienes planteen sus intenciones/propuestas de inversion ya sea en proyectos de infraestructura, servicios publicos o de otra indole; y todo bajo las condiciones que el gobierno les imponga, poniendo los intereses nacionales por encima de todo!! Pero NO!, aqui todo funciona al reves!! Pais de insolitos!! 


"Nothing in the world is more dangerous than sincere ignorance and consciencious stupidity."-- Rev. Dr. Martin Luther King, Jr.

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