jueves, 22 de septiembre de 2016

X Conferencia Nacional Guerrillera: Viaje a Los Llanos del Yari

Para recordar toda la vida haber podido participar en este momento histórico tan importante para Colombia. Fuimos para los Llanos de Yarí, al sitio donde las FARC-EP celebran su última conferencia nacional que culminará con el anuncio formal del fin de la organización como grupo armado, y la continuación de su lucha por las transformaciones sociales, políticas y económicas como partido político.

La agenda de esta X Conferencia se desarrolla entre el 17 y el 26 de Septiembre, e incluye asambleas deliberativas de la guerrillerada sobre los puntos acordados con el gobierno en la mesa de La Habana, y muchas otras reuniones y actividades abiertas a los mas de 350 representantes de medios nacionales e internacionales.

Queremos compartir la aventura que implica trasladarse desde Bogotá hasta El Diamante, sitio de la conferencia, ubicado en el corazón de los Llanos de Yarí, Departamento del Meta.

Tomando la ruta de San Vicente del Caguán, el viaje en bus desde Bogotá (saliendo 6 pm) nos tomó 16 horas hasta ese municipio, pasando por Neiva,  Florencia,  Paujil, Doncello y Puerto Rico.

De San Vicente a El Diamante hay que tomar un campero o una chiva. Optamos por la chiva pues tiene cupo para 40 pasajeros, y como tal resulta más económico y una gran oportunidad para conocer y compartir experiencias de vida con personas de otras latitudes del mundo.  Desde San Vicente, el primer segmento del viaje nos condujo a Las Damas, un viaje de 4 horas a través de una carretera destapada, angosta, con huecos, baches, pero todo el trayecto acompañados de un hermoso paisaje llanero, verde de todos los verdes y que parece infinito.


 Desde Las Damas hasta el lugar de destino, El Diamante, la distancia es más corta pero el viaje duró un poco mas de 3 horas debido a que la carretera es más angosta, prácticamente una trocha y con decenas de cruces de quebradas y arroyos muy angostos.  A simple vista, cruzar en chiva estas quebradas parecía imposible pero nuestro conductor experimentado lograba que al menos las llantas interiores traseras tocaran las vigas de madera extremas de los rudimentarios puentes provisionales de madera.  

 En resumen, el viaje en su totalidad desde Bogotá por tierra es una aventura de casi 24 horas, entre un tramo en bus, casi congelados por el aire acondicionado que pareciera tener solo dos posiciones, apagado o prendido al máximo frío; y en el último tramo, en una chiva con bancas de madera forradas en vinilo, cuya combinación chiva-carretera hace sentir, apenas después  del primer km, que todo dentro de uno se está desprendiendo o revolviendo.

Pero todos los efectos físicos de un viaje tan prolongado se desvanecieron en un instante con este maravilloso atardecer llanero que nos acompañó por unos minutos durante los últimos 3 kms....




Una luna roja, brillante, inmensa que brotaba por el oriente; un espectáculo de colores y luces resplandecientes acompañando la puesta del sol por el occidente. Todos asombrados nos preguntábamos si maravillas de la naturaleza como esta se pueden observar en otras partes que no sea esta hermosa llanura colombiana?.


Ojala tras el fin del conflicto y los acuerdos pactados en La Habana, además de las garantías para preservar la vida de toda la gerrillerada reinsertada a la vida política democrática y del desmonte del paramilitarismo, el Estado cumpla con las inversiones en infraestructura de carreteras y demás servicios básicos que tanto necesita esta hermosa región.  Que esta sea la oportunidad para que este paraíso llanero abra sus puertas a esa gran mayoría de colombianos que ni siquiera saben que existe.  

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