martes, 9 de septiembre de 2014

Tratado de Extradición con EEUU, Vergüenza y Arrodillamiento del Gobierno y Justicia Colombiana

El tratado de extradición de Colombia con Estados Unidos refleja no solo el arrodillamiento e inoperancia de la justicia colombiana sino el servilismo rastrero de todo el Estado, con el gobierno a la cabeza.

El narcoparaco Alvaro Uribe Velez alardea aun de que bajo su administración se extraditaron a Estados Unidos mas de 500 colombianos, muchos de ellos jefes y altos mandos narcoparamilitares; según el, muestra de su mano dura con el narcotráfico y el crimen organizado. Lo que no dice, y que la inmensa mayoría de colombianos tampoco cuestiona, es que la mayoría de esos extraditados estaban siendo procesados en Colombia por horrendos crímenes cometidos en el país como masacres, desapariciones, desplazamientos, robo de tierras a millones de campesinos, y toda clase de abominables abusos de derechos humanos.

La extradición de estos criminales por delitos de narcotráfico es una muestra no solo de la indolencia y desprecio del gobierno con las victimas y familiares de esos horrendos crímenes sino de la sumisión absoluta de la justicia colombiana a los mandatos del gobierno de los Estados Unidos.

Por supuesto, para Alvaro Uribe Velez la extradición de sus socios narcoparamilitares tuvo como objetivo principal su silenciamiento ya que para entonces estaban empezando a hablar sobre sus relaciones directas con la presidencia, congresistas, jueces, periodistas, empresarios, hacendados; y prácticamente con todas las elites y mafias políticas colombianas.



El mas reciente caso, aunque no el primero, que demuestra el servilismo arrastrado del estado y la justicia colombiana es el pedido de extradición de un humilde carpintero de San Vicente del Caguan, el señor Ariel Josue Martinez, a quien el gobierno gringo lo acusa de lavado de dólares. 



El párroco, las autoridades y la población en general se han expresado en todas las formas a favor del señor Martinez, pues todos lo reconocen como un ciudadano honorable que escasamente sabe leer y escribir, y que llegó al pueblo en 1991 huyendo de paramilitares que habían asesinado a familiares cercanos en su pueblo natal en Boyacá.  Lo cual no fue suficiente para que la Corte Suprema de Justicia  (CSJ) rechazara la solicitud de extradición, ni para que el gobierno de Santos la firme.


Los medios prepago, defendiendo la justicia sainete del país, justifican la aprobación de la extradición del señor Martínez en la CSJ arguyendo que esa corte no verifica los antecedentes sino que su papel se limita a verificar su identidad, es decir a hacer el trabajo que puede hacer la secretaria de una notaria.

Pero por el lado de la Fiscalía General la vergüenza es peor.  En respuesta a la defensa jurídica del señor Martínez, con ayuda del párroco del pueblo, y frente a los pronunciamientos de toda la comunidad de San Vicente del Caguan, la fiscalía se ha limitado a pedir al Departamento de Justicia de EEUU que revise la solicitud de extradición.  



Nada ms insólito! El servilismo de la justicia colombiana es tal que aún con todas las incuestionables pruebas que demuestran que el señor Martínez no es el delincuente que los gringos piden en extradición, sus jueces y fiscales no tienen la dignidad de verificar ellos mismos la identidad y antecedentes del señor Martínez, menos el coraje de rechazar de tajo la  solicitud de su extradición.  Por el contrario, se arrodillan ante los gringos para que sean ellos quienes adelanten las revisiones pertinentes del caso.

Justicia Sainete! La extradición a Estados Unidos no solo es utilizada mezquinamente para dejar impunes horrendos crímenes como masacres y crímenes de lesa humanidad cometidos en Colombia por narcotraficantes y paramilitares sino que es una muestra del mas rastrero servilismo de la justicia y el gobierno colombiano con sus amos norteamericanos.


Todo este sainete ocurre mientras los delincuentes colombianos de cuello blanco huyen precisamente a EEUU, justo antes de que sean condenados por la justicia sainete colombiana, y allá son beneficiarios de asilo dizque porque son perseguidos políticos y porque la justicia colombiana no les otorga garantías procesales. El gobierno colombiano, por su parte, hace el show mediático de tramitar solicitudes de extradición no sin antes consultar con sus amos del norte los términos de las solicitudes para que las mismas no tengan ningún efecto.


Actualización Septiembre 11, 2014:

El señor Josue Martinez ha recuperado su libertad, luego de 6 meses de reclusión en la Picota, esperando a que el presidente Santos firmara la resolución de su extradición, lo cual ya había ocurrido. En todo el “tramite” de su extradición, como se mencionó anteriormente, la justicia y el gobierno colombianos actuaron con los ojos vendados; es decir, se limitaron a firmar los documentos de extradición enviados por el gobierno gringo.

Foto: El Tiempo

La liberación del señor Martinez se dio luego de que las autoridades judiciales gringas verificaran la identidad y antecedentes del señor Martínez, no por que lo propio hicieran sus contrapartes en Colombia. Si no hubiese sido por el escandalo mediático en los medios nacionales, el señor Martinez ya estaría encadenado y aislado en una celda de EEUU, y su foto en las primeras paginas de todos los medios norteamericanos, alardeando la “eficacia” de la política gringa en la lucha contra el trafico de drogas,…...y resaltando la “cooperación” de las autoridades colombianas.

Pero el caso del señor Martínez no será el ultimo. El show mediático de los medios prepago no alcanza para plantear un debate serio sobre la revisión, e incluso, eliminación del tratado de extradición con EEUU y con cualquier otro país. Así que este no será el ultimo acto de arrodillamiento de la justicia colombiana.

Falsos positivos con la extradición seguirán ocurriendo, igual que siguen ocurriendo los horrendos falsos positivos que comete el ejercito colombiano para mostrar su “eficacia” en la guerra contra la guerrilla. Y ni a unos ni a otros de los arquitectos de estas repudiables actuaciones les ocurrirá nada.



Al igual que ocurre cuando el ejercito reporta los falsos positivos, en el caso del señor Martinez, luego del gran despliegue judicial, policial y militar para capturarlo, el comandante de las Fuerzas Militares, Juan Pablo Rodriguez, declaró que habian capturado a un peligroso delincuente y que esa acción era un gran golpe al terrorismo y narcotráfico en la región de San Vicente del Caguan. Igual declaran cuando asesinan inocentes para presentarlos como guerrilleros: eran terroristas, declaran los comandantes del ejercito; “no estarían cogiendo café”, decía el narcoparaco expresidente Uribe.


Y todo sigue igual, los arquitectos de estos horrendos crímenes (como “héroes de la patria” son reverenciados por la mayoría de colombianos) siguen como comandantes de las instituciones militares que dicen existir para proteger la vida y honra de los colombianos…..


miércoles, 13 de agosto de 2014

El Encano, Nariño – Evidencia de la Incompetencia, Negligencia y Corrupción en Corponariño


Desde Junio pasado, y por segundo año consecutivo, una gran parte del corregimiento El Encano está inundado por el desbordamiento del rio El Encano, el cual alimenta la laguna “La Cocha”, y por el propio incremento del nivel de la laguna. La mayoría de las viviendas tienen inundado el primer piso, igual un tramo importante del único acceso al embarcadero. A lo largo de este acceso, a ambos lados, hay viviendas acondicionadas como restaurantes y que se constituyen en la única fuente de ingresos de sus propietarios.  Para no mencionar las perdidas económicas de los pobladores que viven del transporte de turistas en lancha a través de la laguna.

La inundación de su única vía de acceso ha producido grandes impactos económicos a todos los dueños de estos negocios, no solo por la perdida en ventas sino por los daños que el agua ha causado a las estructuras de base de sus viviendas, que necesariamente tendrán que ser reparadas, incluso reconstruidas totalmente, cuando la inundación haya pasado.

El Encano es un atractivo y pintoresco corregimiento del municipio de Pasto, a solo 20 km de la ciudad de Pasto, la capital del departamento de Nariño. Este acogedor caserío es un reconocido sitio turístico del departamento de Nariño, que se ha sostenido como tal muy a pesar de la poca y casi nula ayuda que recibe de la Alcaldía de Pasto y de las autoridades departamentales. En pocas palabras, todo el atractivo turístico, los paseos por su laguna, el hermoso paisaje que rodea el  caserío, sus pintorescas viviendas, sus tiendas de artesanías y deliciosos pasabocas, la deliciosa comida que ofrecen a turistas, ha sido y sigue siendo producto del esfuerzo e iniciativa de sus propios habitantes, y muy poco o nada producto del apoyo gubernamental.




Y ese temple e iniciativa de sus habitantes es evidente cuando se les pregunta sobre cómo han manejado los impactos de la inundación, qué gestiones han adelantado con las autoridades locales y departamentales y cuales son sus planes para remediar esa situación, ahora y hacia el futuro.

La negligencia, incompetencia e indolencia de las autoridades e instituciones locales se pueden resumir en la respuesta que los habitantes de El Encano han recibido de la Corporación Autónoma Regional de Nariño (Corponariño), entidad ambiental encargada de manejar y preservar los recursos naturales de la región y prevenir daños ecológicos, ambientales y sociales en su jurisdicción.

La inundación de El Encano es un caso típico ambiental y social que debe ser manejado y solucionado por Corponariño con la mayor eficiencia posible. Pero NO, la respuesta de esta entidad a este grave problema ambiental, social y económico, ha sido la mas patética, insólita e increíble que uno pueda imaginar. 

Para los incompetentes y corruptos funcionarios de Corponariño, la solución obvia e inmediata, que es darle mayor capacidad hidráulica a los ríos que descargan y drenan la laguna (es decir, recuperar su capacidad hidráulica perdida por sedimentación) mediante la simple acción de dragado para remover parte del volumen de sedimentos acumulados en los ríos y en la laguna, esta fuera de consideración porque según estos “inteligentes” funcionarios, los impactos que ocasionarían las actividades de dragado y de disposición de los sedimentos serian mucho mas significativos que los que vienen sufriendo desde Junio los habitantes de El Encano, impactos que sucintamente hemos descrito anteriormente.




Pareciera que para los ineptos y corruptos funcionarios de Corponariño  los procesos de dragado de un rio no son actividades de manejo hidráulico rutinarias sino algo exótico que nunca han visto, menos ejecutado. Será que por lo menos realizaron un estudio para determinar las condiciones hidráulicas actuales de los ríos afluentes y del principal efluente de la laguna, el Rio Guamuez, los volúmenes de sedimentos acumulados, las alternativas/prioridades de dragado y disposición, incluso uso, que se le puede dar a esos sedimentos, y la evaluación de impactos ambientales y sociales de esa operación, sopesada frente a los impactos sociales y económicos que ya sufre la población?

Testimonios de los habitantes de El Encano, sugieren que no ha habido ningún estudio que soporte la patética decisión de Corponariño. Según los afectados, su posición negativa frente a la opción de dragado del rio ha sido simplemente expuesta en reuniones con la comunidad sin ningún soporte técnico.

La laguna La Cocha es un humedal protegido pero eso no puede ser impedimento para que se adelanten operaciones de mantenimiento y manejo hidráulico de efluentes y afluentes, y de la misma laguna. Sobre todo si los impactos sociales y económicos de desbalances hidráulicos como los ocurridos por dos años consecutivos son tan evidentes.

Frente a la inoperancia y negligencia de las instituciones locales y regionales, los habitantes de El Encano han optado por considerar soluciones que ellos mismos consideran ayudarán a prepararse para la próxima inundación.  Para ellos el mayor problema es la restricción de la vía de acceso, así que su plan consiste en levantar el nivel de esa vía hasta un punto que supere el máximo nivel de agua que han observado durante la inundación de este año. El problema que ellos no anticipan es que la elevada vía de acceso, si bien podría no inundarse, se convertirá en una pequeña represa que ocasionaría niveles mas altos de inundación a lo largo de su costado sur principalmente, afectando aun mas las viviendas y negocios ubicados en ese costado.

Sera que, al menos por esta vez, los parásitos congresistas representantes del departamento ordenan a los incompetentes y corruptos funcionarios que ellos han nombrado en Corponariño, actuar sensatamente y dar solución pronta al problema social y económico que sufren los habitantes de El Encano?

viernes, 1 de agosto de 2014

El Psicópata Alvaro Uribe Velez

Complementamos a continuación un artículo que habíamos escrito anteriormente y compartido en este blog. Ese artículo fue escrito antes de las elecciones para congreso con la esperanza de que los electores pudieran descifrar lo que hay realmente detrás de la mente perversa de Alvaro Uribe Velez, y se abstuvieran de votar por sus listas al senado y cámara. No obstante el intento, 40 psicópatas alienados con la verborrea del narcoparauribismo resultaron elegidos.

El futuro de los colombianos no puede ser peor…..

Lean y re lean la descripción de los rasgos y características que definen a un psicópata y llegarán a la conclusión de que Alvaro Uribe Velez y los millones de colombianos que lo adulan y defienden son unos psicópatas…


Fuente: Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Desórdenes Mentales, Asociación Americana de Psiquiatría, 5ª Edición, 2013




Los Psicópatas

Entre los rasgos claves de los psicópatas se incluyen:

-- Desprecio por las leyes y las costumbres sociales

-- Desprecio por los derechos de los demás

-- Incapacidad de sentir remordimiento

-- Tendencia a mostrar comportamientos violentos

Los psicópatas son incapaces de formar vínculos emocionales o sentir verdadera empatía con los demás, aunque a menudo tienen personalidades agradables e incluso encantadoras. Los psicópatas son muy manipuladores y fácilmente pueden ganarse la confianza de la gente. Aprenden a fingir emociones, a pesar de su incapacidad para sentirlas, y aparecerán normales para las personas desprevenidas.

Los psicópatas son a menudo bien educados y mantienen puestos de trabajo estables. Algunos son tan buenos manipulando y fingiendo que incluso mantienen familias y otras relaciones de largo plazo sin que aquellos a su alrededor sospechen de su verdadera condición. Cuando cometen delitos, los psicópatas planean cuidadosamente y con antelación cada detalle, y a menudo tienen listos planes de contingencia. Los psicópatas criminales son agradables, tranquilos y meticulosos.

La psicopatía es la más peligrosa de todos los trastornos de personalidad antisocial debido a la forma en que los psicópatas se disocian emocionalmente de sus acciones, sin importar lo terrible que puedan ser. Entre los más prolíficos y famosos asesinos en serie, se puede citar a Ted Bundy Gacy y Dennis Rader, psicópatas que no sienten remordimiento.


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Luego de este breve resumen, se daran cuenta que no necesitabamos resaltar o subrayar los rasgos que mas se reflejan en la mente y personalidad de Uribe. De hecho, podriamos sustituir la palabra "psicopatas" por el nombre "Alvaro Uribe Velez" y el texto se quedaria aun corto, incluyendo la parte de los asesinos en serie.

O es que acaso no es un asesino en serie aquel que establece una directiva presidencial para asesinar miles de civiles inocentes y presentarlos como guerrilleros caidos en combate?

Está por salir al mercado un libro que ofrece impactantes revelaciones sobre las mentes y actuaciones de trastornados depredadores en serie. El título del libro es "Por qué Amamos a los Asesinos en Serie" escrito por Scott Bonn.

Los millones de colombianos que adoran, veneran y defienden al psicópata Alvaro Uribe Velez lo pueden pre-ordenar ya en amazon.com y ahorrarse un 20%.



jueves, 31 de julio de 2014

Reconocidos ciudadanos Británicos abogan por que connivencia de su gobierno con el terror que causa el gobierno de Colombia se acabe

Reproducimos, traducido al Español, el siguiente artículo publicado en el Diario Londinense The Guardian en Julio 30, 2014.

Tenemos que acabar esta connivencia con el terror en Colombia

Por Seumas Milne


El puerto colombiano de Buenaventura es un lugar de miseria y miedo. Cuatro quintas partes de la población, mayoritariamente negra, vive en la pobreza extrema y grupos paramilitares ejercen un reinado de terror. La mayoría de las importaciones de Colombia entran a través del puerto, el cual está siendo ampliamente expandido para satisfacer las demandas de nuevos tratados de libre comercio.
Pero en los tugurios de Buenaventura no se ve ningún beneficio, la privación en que viven es una reminiscencia de lo peor que se vive en Bangladesh. La mayoría de la población no tiene alcantarillado y muchos carecen de energía. Decenas de miles se han visto forzados a abandonar sus tierras en los suburbios de la ciudad para dar paso a "megaproyectos" comerciales.
Para más horror, los paramilitares desmiembran con motosierras a aquellos que se cruzan en su camino en ranchos conocidos como casas de pique. La policía dice que una docena de personas han sido sometidas a estas horribles muertes en los últimos meses, pero la cifra real es mucho mayor, dice el obispo de Buenaventura.
El gobierno insiste en que los grupos paramilitares que han aterrorizado a la oposición colombiana han sido disueltos. Pero en Buenaventura, estos son vistos abiertamente confraternizando en las calles con soldados, e incluso publican su propio periódico.
Cientos de millas más lejos, en Putumayo, en una remota zona rural en el corazón de los 50 años de conflicto entre el estado y la guerrilla de las Farc, los campesinos locales están bloqueando carreteras y puentes en protesta contra la destrucción causada por la exploración petrolera  y la fumigación aérea de sus cultivos por parte del gobierno y su guerra contra las drogas.
En el pueblo de Puerto Vega, los lugareños hacen fila para contar historias de las atrocidades y secuestros cometidos por la policía y el ejército. Miembros de una familia describen cómo cuatro jóvenes sindicalistas fueron asesinados en mayo por soldados del ejército quienes más tarde afirmaron  que fueron asesinados en combate. No es a la guerrilla a quienes tememos, dicen los pobladores, sino a las autoridades.

Esta es una historia similar a la ocurrida en el barrio de clase obrera de Soacha en Bogotá, donde las madres de los jóvenes secuestrados y asesinados por soldados, que falsamente afirmaban que eran guerrilleros con el fin de calificar para bonificaciones, aun lloran describiendo los años de campaña y luchas buscando que los responsables reciban el peso la justicia. Se estima que más de 3.000 civiles fueron asesinados de esta manera en la última década.
Esta es hoy la realidad en Colombia. Pero por supuesto, esta no es la historia que vende  el gobierno colombiano y sus patrocinadores estadounidenses y británicos. En lo a que a ellos concierne,  las conversaciones de paz con las Farc avanzan exitosamente luego de que Juan Manuel Santos fuera reelegido como presidente el mes pasado con un mandato por la paz.
Los funcionarios colombianos hablan de paz y derechos humanos con un fervor evangélico y mostrando una montonera de carpetas. Pero, tal como un informe independiente tras otro confirma, hay un abismo entre el discurso y la vida en el terreno. Ni las leyes se aplican, ni los abusadores son enjuiciados. Miles de presos políticos languidecen en las cárceles colombianas. Políticos, sindicalistas y activistas de movimientos sociales son rutinariamente encarcelados o asesinados.
Un cuarto de millón de colombianos han muerto como consecuencia de la guerra interna, la gran mayoría de ellos a manos del ejército, la policía y grupos paramilitares conectados con el gobierno.  Cinco millones se han visto forzados a abandonar sus casas. Aunque la violencia es menor que en otras épocas, el año anterior el asesinato de activistas de derechos humanos y sindicalistas realmente se incrementó.
Uno de los prisioneros es el sindicalista y líder de la oposición Huber Ballesteros, arrestado el año pasado cuando estaba a punto de viajar a Gran Bretaña para hablar en el congreso de sindicatos. La semana pasada, hablando desde la cárcel La Picota en Bogotá, Ballesteros me dijo: "en Colombia no hay democracia, nos estamos enfrentando a una dictadura con un rostro democrático".
Mientras tanto en la Habana, donde desde el 2012 se llevan a cabo las negociaciones de paz, los líderes de la guerrilla de las FARC  advierten que el proceso podría romperse a menos que el gobierno se comprometa con reformas democráticas significativas y deje de asesinar a líderes de la organización.
No cabe duda que las FARC quieren poner fin a su lucha armada, la cual en principio surgió para defender a los campesinos agricultores y que durante décadas ha sido utilizada para estigmatizar y aterrorizar a la oposición del país. Pero la frustración de la guerrilla, con un proceso unilateral y un gobierno que se niega a responder a su alto el fuego unilateral, está claramente aumentando.
Son personas como Ballesteros y las madres de Soacha las que han despertado la solidaridad de los diputados y sindicalistas británicos e irlandeses, quienes regularmente son llevados a Colombia, - donde cerca de 3.000 sindicalistas han sido asesinados desde 1986 – por la ONG británica Justicia para Colombia.
Pero es al estado colombiano y al ejército, responsables de décadas de guerra sucia y del peor record en respeto de los derechos humanos del hemisferio, a quienes apoyan los gobiernos estadounidense y británico. Colombia es el aliado más cercano de Washington en América Latina, el tercer mayor receptor de ayuda militar y de seguridad de Estados Unidos en el mundo.
Por eso es que el conflicto colombiano es calificado como  "la otra guerra de los Estados Unidos", ya que se transformó de una lucha contra el comunismo a una batalla contra las drogas y a otro frente en la guerra contra el terrorismo. Pero Gran Bretaña también está íntimamente involucrada, en la medida que fortalece lo que el embajador británico en Bogotá, Lindsay Croisdale-Appleby, llama una "cercana" y "relación institucional de largo plazo" con el ejército.
Los intereses son tanto estratégicos como económicos, ya que Colombia ha abierto su economía rica en recursos a la inversión extranjera y la privatización. Se ha descubierto que multinacionales occidentales tal como la compañía bananera Chiquita, de propiedad estadounidense, han financiado directamente a los paramilitares, quienes han despojado de tierras productivas a  los campesinos y atacado a los sindicatos.
Santos representa a esa parte de la élite Colombiana que quiere poner fin a la guerra para dar paso a una inversión corporativa de gran escala. La ola progresista que ha limpiado Latinoamérica y llevado al poder a gobiernos de izquierda a través de la región es también menos favorable para el modelo tradicional de escuadrones de la muerte de los políticos derechistas colombianos.

Un acuerdo de paz con una protección efectiva para la oposición podría abrir la posibilidad de un cambio real en Colombia. Pero eso exige apoyo hacia aquellos que genuinamente están intentando hacer que ello ocurra – y para que las potencias mundiales que predican los derechos humanos pongan fin a su respaldo a la represión y al terror a escala industrial.

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