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martes, 14 de mayo de 2013

Cuando será el turno para los Ríos Montt Colombianos?



Casi desapercibida pasó en Colombia la noticia sobre la condena del criminal Ríos Montt por genocidio y crímenes de lesa humanidad cometidos contra miles de indígenas de Guatemala.  El que haya sido condenado por una corte de su propio país es un hecho histórico y por lo mismo ha tenido  y sigue teniendo la mayor difusión en prácticamente todos los medios internacionales.  El veredicto no tiene precedentes,  pues es la primera vez que una corte nacional condena a un ex jefe de estado por genocidio.

Pero para los grandes medios nacionales colombianos, prepago y cómplices de similares crímenes cometidos por sus patrones enquistados dentro del régimen, la noticia no merece mayor difusión; por el contrario tratan de minimizarla ya que, cual criminal en estado de negación, les produce pavor que un juicio similar ocurra en Colombia, el cual por supuesto los involucraría hasta los tétanos.  No es sino traer a la memoria los elogios y veneración para con las fuerzas del estado asesinas, a quienes venden como “héroes de la patria”, no importa la magnitud, recurrencia y cantidad de masacres y otros crímenes de lesa humanidad cometidos contra inocentes civiles colombianos.

Para refrescar la memoria de los colombianos (más bien, para revivir su pesadilla) sobre esos miles de abominables masacres y crímenes cometidos por el Estado, nada más oportuno que reproducir parte de la reseña histórica de los crímenes cometidos por  el ahora convicto  ex general Ríos Montt  en Guatemala, la cual, si se cambiaran los nombres de lo actores y de las poblaciones, pareciera que hubiese sido escrita para Colombia.  Y no podría ser de otra manera, pues el mismo apoyo en armamento, entrenamiento y financiación que recibieron Ríos Montt y su ejército guatemalteco por parte del gobierno gringo, los han recibido (y siguen recibiendo) los generales, altos oficiales, paramilitares, policías y soldados que hacen parte de las fuerzas terroristas estatales colombianas, todo por supuesto con el conocimiento y aprobación del gobernante títere de turno, y con la complicidad y beneplácito de las oligarquías y mafias empresariales.

Así que el proceso para judicializar a los genocidas y terroristas estatales colombianos prácticamente está ya armado. No es sino seguir los mismos lineamientos del llevado a cabo en Guatemala y los Ríos Montt colombianos tendrían el castigo que merecen. De ahí la indiferencia y minina cobertura de los medios prepago nacionales sobre la condena de Ríos Montt. Pero no tienen por qué sentir temor. En Colombia un proceso como el de Guatemala nunca ocurrirá. La justicia en Colombia está igual o más podrida que las instituciones de gobierno; así que no se preocupen, si algún día sus gobernantes y sicarios a quienes sirven y encubren son llevados a juicio, eso no será en una corte colombiana sino internacional……, y aun en esa instancia, las posibilidades son muy lejanas.

El relato que les presentamos a continuación es una recopilación  de las memorias y notas que el reconocido periodista norteamericano Allan Nairn ha publicado en los últimos días como quiera que El ha cubierto e investigado periodísticamente todas las acciones criminales y terroristas del ejercito guatemalteco durante la década de los 80’s, trabajo por el cual ha sido llamado como testigo clave dentro del proceso que terminó en la condena a 80 anos del ex general Efrain Rios Montt.

……………………………

El Caso de Genocidio en Guatemala: Notas para Testimonio  contra Rios Montt, Por Allan Nairn


Mis notas para mi propio testimonio incluyen las siguientes observaciones:

Cuando Ríos Montt se tomó el poder el 23 de marzo de 1982, de inmediato tomo el control y transformo las operaciones del ejército.

Ríos disminuyo los asesinatos urbanos, que se habían vuelto contraproducentes, y aumentó las masacres de los mayas en las zonas rurales, quienes eran considerados el principal "enemigo interno"  del ejército.

Adoptó una táctica de limpieza que había sido iniciada por el General Benedicto Lucas García e hizo de ella una estrategia sistemática, aplicada a lo largo y ancho de las montañas del noroeste.

Un informe de la CIA observaba sobre el método de Benedicto—que más adelante seria el método de Ríos Montt: "a mediados de febrero de 1982 el ejército guatemalteco reforzó su fuerza existente en el central Departamento de El Quiche y lanzó una operación de limpieza en el triángulo Ixil. Los comandantes de las unidades implicadas han sido instruidos para destruir todas los pueblos y caseríos que están cooperando con el ejército guerrillero de los pobres (EGP) y eliminar todas las fuentes de resistencia. Los civiles en la zona que acuerden colaborar con el ejército y que busquen la protección del ejército deben ser bien tratados y atendidos en campamentos de refugiados por el tiempo que dure la operación."

En la práctica, los civiles en los campamentos a menudo eran sobrevivientes de las masacres del ejército y  estaban sometidos a una gran coerción, incluyendo ejecución, tortura, violación, trabajo forzado y servicio forzado en las "patrullas civiles".

El coronel George Maynes, agregado militar de Estados Unidos en Guatemala, me dijo que él y Benedicto Lucas habían desarrollado esta táctica de limpieza y que Ríos Montt la había ampliado.
El capitán Jesse García, boina verde, me mostró cómo, con aprobación de Ríos Montt, el estaba entrenando tropas guatemaltecas en técnicas sobre cómo "destruir pueblos." (Allan Nairn, "A pesar de prohibición, el capitán de EEUU entrena al ejército guatemalteco," Washington Post, 21 de octubre de 1982, Página 1).

La Conferencia Episcopal guatemalteca informó en una carta pastoral del 27 de mayo de 1982: "numerosas familias han perecido, vilmente asesinadas. Ni las vidas de los ancianos, mujeres embarazadas o niños inocentes han sido respetadas... Nunca en nuestra historia se había llegado a tales extremos. Estos asesinatos caen en la categoría de genocidio".

En mayo , una entrevista en el Palacio le pregunté a Ríos Montt sobre la matanza de civiles. Él dijo: "Mira, el problema de la guerra no es sólo una cuestión de quien está disparando. Por cada uno que está disparando hay diez que trabajan detrás de él."

El asistente de alto rango y portavoz de Ríos Montt, Francisco Bianchi, que estaba sentado junto a él, se extendió aun mas: "la guerrilla ganó muchos colaboradores indios. ¿Por lo tanto, los indios eran subversivos, correcto? ¿Y cómo luchar contra la subversión? Claramente había que matar a indios porque ellos estaban colaborando con la subversión. Y entonces me decían: 'Usted está masacrando a inocentes'. Pero no eran inocentes.  Se habían vendido a la subversión." (Allan Nairn, "Guatemala no puede tomar 2 caminos," The New York Times, op ed, 20 de julio de 1982).

He visitado la zona Ixil en septiembre de 1982, llegando primero en Nebaj. Los pueblos y gran parte del área Ixil estaban bajo la ocupación del ejército.

Un trabajador de sanidad exterior dijo que 80% de las personas estaban desnutridas. Muchos morían de hambre, sarampión y tuberculosis.

El comandante que Ríos Montt tenia allí actualmente era un hombre que se llamaba a sí mismo Mayor Tito Arias, pero que era realmente Otto Pérez Molina, actual Presidente de Guatemala.
Subordinados de Ríos Montt y Pérez Molina describen cómo torturaron y mataron a civiles. Los soldados y oficiales describieron una estrategia que se centraba en desocupar y masacrar a pueblos enteros.

Ellos dijeron haber asesinado entre un cuarto y un tercio de las personas, entre un cuarto y un tercio llevados a campamentos, y el resto habrían huido a las montañas donde, si el ejército los encontraba, habrían sido asesinados a mansalva.

Los soldados dijeron que estaban todavía en medio de las operaciones de limpieza intensiva.
También dijeron que estaban bajo una estricta cadena de mando que colocaba sólo tres capas de responsabilidad entre ellos mismos y Ríos Montt. En palabras del teniente Romeo Sierra, en La Perla tenían "con una cadena de mando muy corta."

Un gran numero de soldados se referían a pueblos y caseríos en los que habían cometido masacres.
Uno de ellos, un cabo llamado Felipe, acampado en Nebaj, tenia en la lista de pueblos a Salquil, Sumal Chiquito, Sumal Grande y Acul.

Su historia era constatable con la de un hombre de Acul, quien habló en secreto y describió una masacre de abril en la que dijo que el ejército asesinó a 24 civiles. Dijo que los soldados les dispararon en la cabeza después de separar a los campesinos en dos grupos, a uno los enviaron a la "Gloria" y al otro al “infierno.” Él soldado dijo: "Ellos dijeron que se estaba ejecutando la orden de Ríos Montt".

Las descripciones de la estrategia de la masacres por parte de soldados y los civiles sobrevivientes eran consistentes. También eran consistentes con lo que he escuchado en otras partes de las zonas mayas.


Como complemento de este crudo relato, vean los siguientes videos con recientes entrevistas al periodista Allan Nairn.





viernes, 3 de agosto de 2012

A proposito de la infame estigmatizacion a los indígenas del Cauca y a todos quienes se oponen al regimen Colombiano



Nadie mejor, para mostrarnos la realidad colombiana, particularmente la guerra que libra el estado colombiano contra el pueblo que no hace parte de las elites y mafias políticas y económicas (agudizada en los últimas semanas contra los indígenas), que un analista extranjero que no tiene vínculos ni con su gobierno de su país de origen ni con el de Colombia. Uno de ellos es Daniel Kovalik, un abogado en derecho laboral de Pittsburgh, EEUU, quien dicta clases de Derechos Humanos Internacionales en la Escuela de Leyes de la Universidad de Pittsburgh, y quien recientemente publicó el siguiente articulo que lo reproducimos traducido a Español.


Estudio de Caso de Mentiras Orwellianas y Delirios Imperiales

Los Desaparecidos en Colombia
Por Daniel Kovalik

La carátula de la revista Semana de Colombia presenta una foto que debería producir un gran sentimiento de alegría en cualquier corazón decente: los indígenas del Cauca alzando un soldado, uno de los muchos que habían invadido sus tierras, para sacarlo fuera de su tierras. La historia de la resistencia en el Cauca fue sencillamente increíble pues indígenas, armados con nada mas que palos, sacaron corriendo al ejercito financiado por los EEUU y desmantelaron sus barracas y trincheras que apenas habían levantado.  Pero los editores de Semana, no tan contentos con esta escena, prefirieron referirse a ella como a una “tragedia”, cuestionando sobre como puede ser que los indígenas expulsen al ejercito que estaba allí para protegerlos.

La pregunta, por supuesto, se responde por si misma. Los indígenas no ven al ejercito como a su protector; por el contrario, los ven como lo que realmente son –invasores que vienen a tomar posesión de su tierra ancestral tal como se las han co-optado a cientos de miles de otros indígenas quienes hacen parte de la escandalosa cifra de los mas de 5 millones de desplazados internos –la población internamente desplazada mas grande sobre la faz de la tierra.  De hecho, la administración de Obama  –que financia la compaña contrainsurgente del ejercito de Colombia, conoce muy bien los sentimientos de los indígenas sobre este asunto.

De ahí que, tal como la embajada de EEUU lo reconoce en un cable diplomático revelado por Wikileaks, fechado Febrero 26, 2010, las tribus indígenas hayan pedido que el ejercito de Colombia sea retirado de sus territorios debido a que es precisamente su presencia la que “lleva el conflicto al patio trasero de los indígenas”, lo cual pone en riesgo sus vidas y su propia existencia.  No obstante, en el mismo cable diplomático titulado “La Violencia en Contra de Indígenas Muestra Tendencia a Crecer”, la embajada considera la petición del retiro del ejercito de sus tierras (las cuales la embajada reconoce que son “sagradas para identidad cultural de los indígenas”), es “imposible”.  Y la embajada explica el porque de su posición, declarando que las “inversiones de capital en el sector de hidrocarburos”, así como las inversiones en cultivos de caucho y palma de aceite” –precisamente las inversiones que la política militar de EEUU promueve –exigen que esas tierras sean ocupadas por el ejercito.  El hecho de que, como la propia embajada lo reconoce, 34 grupos indígenas estén siendo conducidos a su extinción como resultado de la guerra, no cambia en nada sus planes siniestros.  (Pero claro, dado el genocidio tan eficaz cometido por los EEUU contra su propia población indígena hasta el punto de desaparecerla –mucho mas extenso, se podría decir, que el que los Españoles cometieron en Latinoamérica – su posición sobre la situación de los indígenas de Colombia no debería sorprender).

En el caso del Cauca, el ejercito que había sido expulsado por los indígenas con mínima violencia (ningún soldado resultó herido aunque luego el propio ejercito asesinó a 2 indígenas como contraofensiva a su expulsión), re tomó el área con una desproporcionada fuerza de 28,000 soldados. Y el gobierno de Colombia, como de costumbre, satanizó el levantamiento de los indígenas, declarando que de alguna manera era inspirado, sino instigado, por las guerrillas de las FARC –esto a pesar del hecho de que los indígenas también habían demandado que las FARC salieran de sus territorios.  Debe anotarse que las FARC habían acordado salir de esas áreas si el ejercito y los paramilitares salían por su cuenta también.

Este tipo de satanización –señalando cualquier oposición política, incluso pacifica, como vinculada con la guerrilla –es una vieja táctica de los gobiernos de los EEUU y Colombia para justificar su propia barbarie.  Tristemente, esta táctica es bastante efectiva incluso para engañar a las fuerzas progresistas y de izquierda de los EEUU, y para convencerlos de que se abstengan de apoyar luchas populares que merecen ser apoyadas.

Un ejemplo de este fenómeno, del cual tengo conocimiento personal, es el del sindicato de campesinos de Colombia, conocido como FENSUAGRO, el segundo sindicato mas grande de Colombia.  FESUACRO tiene una larga y meritoria historia de resistencia pacifica en Colombia y es uno de los grupos que mas abiertamente ha apoyado un proceso de paz negociada con la guerrilla.  Pero FENSUAGRO ha pagado muy caro su abierto activismo.  5 de los 11 sindicalistas  asesinados este año en Colombia pertenecían al sindicato FENSUAGRO.  Uno de estos sindicalistas, Herman Henry Díaz, fue desaparecido y únicamente su ropa fue encontrada sobre una carretera que unía dos bases militares.  FENSUAGRO cree que el Señor Díaz fue asesinado por el ejercito pues es quien controla el área en la cual fue retenido, aunque el cuerpo no aparece, la verdad tal vez nunca será conocida.

En mi reciente visita a Colombia, el presidente de FENSUAGRO Eberto Díaz, me habló acerca de la violencia contra su sindicato.  El me explicaba que FENSUAGRO ha perdido 1.500 miembros por asesinato –la mayoría a manos del ejercito colombiano y de sus aliados paramilitares.  En cuanto a los paramilitares, Eberto ( coincidiendo con el ex fiscal general Mario Iguaran), atribuye su crecimiento y control de vastas áreas del territorio Colombiano al apoyo que recibieron de Chiquita Bananas entre 1997 y 2004 – apoyo que alcanzó 1,7 millones de dólares y que incluyó también 3.000 fusiles kalashnikov.  Estos mismos paramilitares apoyados por Chiquita asesinaron y desplazaron muchísimos miembros de FENSUAGRO quienes vivían y trabajaban en la región bananera que Chiquita se apoderó por la fuerza al final de la década de los 1990’s.

El numero de asesinatos que ha padecido FENSUAGRO  es alarmante, representa alrededor de la mitad de todos los sindicalistas asesinados en Colombia (más de 2.900 desde 1986). Y como Colombia es el líder mundial en asesinato de sindicalistas, es apenas lógico afirmar que FENSUAGRO es el sindicato que está en mayor peligro en el mundo.

Eberto también comentó acerca del problema de otras personas que como Herman Henry Diaz habían sido desparecidas en Colombia.  Al respecto, Eberto mencionó algo que yo ya había escuchado antes pero que es difícil de creer –que, como algunos paramilitares procesados han admitido, en muchos casos los cuerpos de los desaparecidos son destruidos por completo y sin dejar rastros mediante el uso de hornos crematorios tipo régimen Nazi.  De hecho, el propio estado colombiano ha sido bastante efectivo con sus desapariciones.  De acuerdo con el propio gobierno, y tal como ha sido reportado también por el Latin American Working Group, en Colombia hay 51.000 personas registradas como desaparecidas –cifra que ubica a Colombia como el líder histórico del hemisferio en desapariciones.  No obstante, existen creíbles evidencias de que esta cifra es mucho mas grande, debido al persistente ocultamiento y eliminación de los cuerpos.  Por ejemplo, de acuerdo con la reportera colombiana Azalea Robles, citada en el libro “Cocaína, Escuadrones de la Muerte, y la Guerra de Terror: Imperialismode EEUU y la Lucha de Clases en Colombia”, 250.000 civiles colombianos han sido desparecidos en las ultimas dos décadas en Colombia. 

Eberto también lamentaba un hecho que yo ya conocía plenamente –que FENSUAGRO  es una de las organizaciones sociales mas estigmatizadas en Colombia, pues constantemente es acusada por el gobierno de tener vínculos con las FARC.  Y es que FENSUAGRO es el objetivo más apropiado para tal acusación dadas sus raíces en el campesinado y sus exigencias de reforma agraria.  Históricamente tales acusaciones han tenido el efecto intencionado de convencer a algunos progresistas en los EEUU de abstenerse de cualquier vinculo con FENSUAGRO.  Lo cual es muy triste en vista de la inmensa ayuda que para FENSUAGRO representa cualquier apoyo.  Para mi, esta situación es devastadora.  Estamos hablando de un sindicato legitimo y un vocero prominente de la paz en Colombia que es acusado de ser parte de un grupo armado.  Pero como es obvio, en Colombia aquellos que piden un dialogo de paz con las FARC y una solución política al conflicto son siempre acusados de apoyar la lucha armada.

En otras palabras, paz = guerra y oposición = terrorismo de acuerdo con los que gobiernan Colombia y su gran aliado los EEUU.  Tristemente, muchos de la izquierda aceptan esta retorica como verdad, con las terribles consecuencias que ello conlleva.  Felizmente, eso esta empezando a cambiar con sindicatos tales como el de los Trabajadores del Acero Unidos (United Steelworkers), el cual firmó el ano pasado un acuerdo de trabajo conjunto con FENSUAGRO, para develar las mentiras y ofrecerle a FENSUAGRO la solidaridad que tanto necesita.

Otra persona de FENSUAGRO con quien me encontré fue Aidee Ibague, quien lidera el Departamento de Derechos Humanos de FENSUAGRO.  Aidee, quien me pareció enérgica, feliz, y de muy buen humor, me ayudó gentilmente con mi deficiente español durante nuestra conversación.  Su extrovertida personalidad es sorprendente dada su trágica experiencia.  Su esposo fue asesinado cuando ella estaba embarazada de su segundo hijo.  Luego, su madre fue asesinada frente a los ojos de su hijo.  Aidee perdió luego a su hermano y sobrina también por la violencia, y su familia entera fue forzosamente desplazada de su tierra natal en el Meta. Ella permanece bajo amenazas por parte de los paramilitares alineados con el estado colombiano solo por el hecho de defender los derechos de los miembros de FENSUAGRO y denunciar la violencia estatal.  Como sorprende ver que esta victima de la violencia en Colombia debe defenderse a si misma contra la infame acusación de que su organización es de alguna manera parte de la violencia.

Es por gente como Aidee que nosotros debemos luchar todos los días para desenmascarar las mentiras de los EEUU y sus medios serviles los cuales han decidido que son ellos los árbitros que determinan quienes son los activistas legítimos y revolucionarios que deberían ser apoyados, y quienes son los terroristas que deben ser rechazados y reprimidos.

domingo, 26 de febrero de 2012

Las masacres y el genocidio de las poblaciones indígenas en Colombia


El siguiente artículo fue publicado recientemente en un reconocido portal de noticias internacional (Counterpuch.com) por Daniel Kovalik, quien es el abogado asociado principal del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Acero en los EEUU.

Por su relevancia, actualidad y objetividad con que analiza la situación de violencia que vive Colombia y su estrecha conexión con los intereses de los EEUU, lo traducimos a continuación…

Slaughter in Colombia (Las masacres en Colombia)

by DANIEL KOVALIK

Durante años se creía que, en la era moderna, Guatemala era el líder del hemisferio en asesinatos masivos, con 200.000 víctimas en la década de los 80’s, de los cuales cerca del 90% fueron cometidos por fuerzas estatales apoyadas por los EEUU y sus aliados de los escuadrones de la muerte. Muy tristemente, parece que Colombia ha sobrepasado ese récord y, según lo revela Wikileaks, el gobierno de EEUU tiene pleno conocimiento de ello.

De eso da cuenta un cable de la embajada de EEUU de Noviembre 19, 2009, titulado "Informe 2009-2010 sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos". En este cable la embajada de EEUU reconoce, como si nada, la horrible verdad: 257.089 víctimas registradas de los paramilitares. Y tal como lo reporta la organización Human Rights Watch en su reciente informe anual del 2012 sobre Colombia, esos paramilitares continúan trabajando hombro a hombro con el ejercito colombiano, y con el apoyo del gobierno de EEUU.

Incluso para quienes hemos estado profundamente vinculados con Colombia, esta cifra es escandalosa. La única vez que vi antes tal cifra fue en un libro titulado "Cocaína, Escuadrones de Muerte y Guerra contra el Terrorismo", el cual revise recientemente en este mismo portal, y que cita las cifras de un periodista independiente, quien menciona que son 250.000 las víctimas que han sido asesinadas por el gobierno para-estatal colombiano. El libro refiere además, que esa cifra ha sido incluso reducida artificialmente a través de fosas comunes y hornos crematorios estilo Nazi.

Ahora resulta que el gobierno de EEUU desde hace mas de dos años ya estaba bastante enterado de esta cifra de asesinatos, aunque a pesar de tener conocimiento no hizo nada para cambiar su política de apoyo hacia Colombia, la cual tiene programados $500 millones de dólares en ayuda para las fuerzas militares y policiales durante los siguientes dos años. Ese conocimiento tampoco sirvió para impedir que la administración de Obama buscara e hiciera aprobar el año anterior el tratado de libre comercio con Colombia.

Y tal como ocurría en Guatemala en los 80s, la violencia en Colombia afecta desproporcionadamente a la población indígena, otro hecho que según otros cables revelados por Wikileaks, también es reconocido por el gobierno de EEUU. Además, esta violencia contra los indígenas se esta incrementando. De hecho, tal como la propia embajada de EEUU lo da a conocer en un cable de Febrero 26, 2010 titulado "La Violencia contra los Indígenas Tiende a Aumentar", tal violencia es la causa de que 34 grupos de indígenas estén a punto de su extinción. Esta violencia por supuesto no puede ser calificada sino como actos genocidas.

Este cable del 2010 explica que, "el asesinato de indígenas aumento por segundo año consecutivo", con un incremento del 50% entre el 2008 y el 2009 (alcanzo la cifra de  106 asesinatos). El cable menciona además que "otros indicadores de la violencia contra indígenas también empeoraron en el 2009. De acuerdo con la Organización Nacional de Indígenas de Colombia (ONIC), el desplazamiento aumento en un 20% (de 3.212  paso a 3.649), el desplazamiento forzado en mas del 100% (de 7 a 18) y las amenazas en un 3000% (de 10 a 314). La ONIC reporto también un aumento en el reclutamiento forzado de menores por parte de grupos armados ilegales pero no suministra un estimativo del numero de casos".

Además, al tiempo que la embajada menciona que las FARC (por admisión de ellos mismos) fueron responsables por algunas de las acciones violentas contra los indígenas, la embajada también reconoce que es el estado colombiano y sus aliados paramilitares quienes son los principales culpables de esa violencia.

Adicionalmente, la embajada, con base en un estudio desarrollado por Esther Sánchez (estudio que fue financiado por el gobierno. EEUU), anota que los militares y paramilitares tienen en la mira a los indígenas porque ellos "frecuentemente perciben a los indígenas como colaboradores de las FARC ya que estos coexisten en sus territorios"; y que es la presencia del ejercito colombiano en territorios indígenas lo que "lleva el conflicto a los patios de los indígenas", con lo cual se ponen en riesgo sus vidas y su propia existencia. Aun así, la embajada de EEUU desdeña la noción de que el ejercito debería salir de los territorios indígenas, caracterizando esta solicitud hecha por los propios indígenas Awa como "no realista".

Y  es "no realista" , según lo explica abiertamente la embajada, porque esos territorios deben ser capturados para explotar su inmensa riqueza en recursos naturales. Es decir, la embajada explícitamente reconoce que "las inversiones de capital en la explotación de los sectores de hidrocarburos" así como también "inversiones en caucho y aceite de palma"; esto es, las mismas inversiones que la política militar de EEUU y el tratado de libre comercio promueven, son las que directamente conllevan a la violencia contra los indígenas. Según la embajada, eso tiene que ser así porque los indígenas "no abandonaran una tierra que es considerada sagrada para su identidad cultural". Lo que significa que ellos no despejaran voluntariamente el camino para la explotación por parte del capital.

Todo esto demuestra que los EEUU y Colombia continuarán presionado tanto con política militares como económicas, lo cual el propio gobierno de EEUU reconoce esta causando un genocidio. De hecho, como la misma embajada lo reconoce, el genocidio es realmente necesario para que esas políticas sean llevadas a cabo.

Esto revela lo mentirosas que son las declaraciones de EEUU con respecto a su interés por la protección de los derechos humanos. De hecho, los llamados de EEUU a que se excluya a Cuba de la Cumbre de las Américas sobre la base de los derechos humanos, deberían aplicársele pero a Colombia, el anfitrión de la cumbre.  Si la evaluación fuera objetiva, Colombia es el país que debería ser excluido dadas sus malas políticas de derechos humanos. Aunque en justicia, debería ser el propio gobierno de los EEUU, que soporta el régimen brutal colombiano, el que debería ser excluido. Pero como EEUU es el país que maneja el mundo, eso también parece ser "no realista".

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